El presidente de Asaja Castilla y León, Donaciano Dujo
Un líder agrario estalla: «Castilla y León puede pasar de ser el granero de España al desierto»
Las principales organizaciones profesionales agrarias de la Comunidad se alían para movilizarse el 20 de mayo en Valladolid ante una «situación crítica»
Esta semana las organizaciones profesionales agrarias de Castilla y León celebraban una rueda de prensa previa a la próxima movilización del campo, convocada en unidad de acción para el próximo miércoles 20 de mayo en Valladolid. «El motivo no es otro que los elevadísimos costes de producción que tenemos y el poco valor que tienen nuestras producciones que empujan al sector a una situación límite», apuntan en un comunicado desde Asaja, desde donde su presidente, Donaciano Dujo, habla de «quiebra técnica» del sector.
Son ya varias campañas de números rojos en el campo, por lo que «si no se hace algo con urgencia, Castilla y León puede pasar de ser el granero de España al desierto de España», ha afirmado Dujo.
Según los datos ofrecidos por el presidente de Asaja, los costes de producción han aumentado significativamente: el gasóleo subió de 80 céntimos a 1,35 euros y los fertilizantes de 300 euros a entre 600 y 800 por tonelada. Las ayudas actuales son insuficientes, y se piden ayudas directas de la UE, Gobierno y Junta para evitar la ruina de miles de explotaciones.
Una comunidad «puntera», amenazada
«También son precisas medidas para frenar la especulación de los precios de los insumos y que se aplique la Ley de la Cadena Alimentaria para garantizar precios dignos de las producciones agrarias. Además, es esencial asegurar la producción y potenciar en la Unión Europea la fabricación propia de fertilizantes, tanto químicos como orgánicos», apunta el escrito.
Los convocantes alertan de que si no se atienden estas peticiones «será la ruina de miles de explotaciones de Castilla y León». «Y si no se puede producir cereal en Castilla y León no se puede producir en ningún sitio de España, porque nuestra comunidad es puntera. Eso significará desabastecimiento y dejar de alimentar a la cabaña ganadera. Y los grandes perjudicados van a ser los consumidores. Puedo decir, con rotundidad y sin temor a equivocarme, que Castilla y León, que es a día de hoy el granero de España, se puede convertir en el desierto de España», advierten.