El puente de origen romano de la localidad salmantina de Carrascal de Barregas

El puente de origen romano de la localidad salmantina de Carrascal de BarregasAyuntamiento de Carrascal de Barregas

El SOS de un pueblo de Salamanca para salvar su puente de la Edad Media: «No podemos permitir que se desmorone»

Articulaba el paso entre Salamanca y Ciudad Rodrigo, y enlazaba con la Vía de la Plata y las rutas de la Mesta

El Ayuntamiento de la localidad salmantina de Carrascal de Barregas ha dado un paso decisivo para potenciar su patrimonio histórico al solicitar a la Junta de Castilla y León la incoación del expediente para declarar el Puente de la Valmuza como Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de Monumento.

Esta iniciativa nace de «la necesidad urgente de proteger una de las infraestructuras de ingeniería civil más significativas y, a la vez, más amenazadas del Campo Charro» como han indicado desde el Ayuntamiento de Carrascal de Barregas.

El puente, que salva el cauce de la ribera de la Valmuza, es «un testigo excepcional de la historia de las comunicaciones y uno de los elementos históricos de la localidad» que se pretenden potenciar desde el equipo de Gobierno de la localidad salmantina.

Puente de Calzadilla la Valmuza, situado en la localidad salmantina de Carrascal de Barregas

Puente de Calzadilla la Valmuza, situado en la localidad salmantina de Carrascal de BarregasAyuntamiento de Carrascal de Barregas

El Puente de la Valmuza es una «imponente obra de fábrica de piedra de granito que destaca por sus siete arcos de medio punto (ojos) y su característico perfil alomado. Con una longitud de más de 45 metros, su diseño incluye apoyos triangulares diseñados para resistir el empuje del agua», han añadido desde el Consistorio salmantino.

Aunque su fábrica actual responde principalmente a modelos medievales y modernos —con importantes reformas documentadas en el siglo XVIII dentro de los planes ilustrados de mejora de caminos—, el emplazamiento ha sido un punto de paso estratégico desde la época romana. Su ubicación no es casual, han añadido, ya que el puente articulaba el paso entre Salamanca y Ciudad Rodrigo, y enlazaba con la Vía de la Plata y servía «como nodo vital para la trashumancia y las rutas ganaderas de la Mesta».

La solicitud de protección como BIC no es solo un trámite administrativo, sino una medida de emergencia ante el «grave riesgo de desaparición» que sufre el monumento, según señala la alcaldesa de Carrascal de Barregas, Noelia Merino.

En septiembre de 2023, el puente fue incluido en la Lista Roja del Patrimonio de la asociación Hispania Nostra debido a su preocupante estado de deterioro material y estructural. El paso del tiempo y la falta de intervenciones de calado han provocado patologías graves en sus cimientos y arcos. Por ello, «el Ayuntamiento considera que la declaración como BIC es el instrumento jurídico necesario para garantizar su tutela y facilitar la llegada de fondos técnicos y económicos destinados a su consolidación y restauración integral», agrega Merino.

Imagen del paso por el puente de Calzadilla la Valmuza, en la provincia de Salamanca

Imagen del paso por el puente de Calzadilla la Valmuza, en la provincia de SalamancaAyuntamiento de Carrascal de Barregas

En la Lista Roja del Patrimonio, de hecho, subrayan que el origen de este puente podría encontrarse en época romana. Se halla situado en la vía que pasa por Calzadilla de la Valmuza, lugar estratégico entre las vías de La Plata y la de Portugal y que estaba ligado, probablemente, a la villa tardorromana de San Julián de la Valmuza. Sin embargo de esa época no se conserva nada.

Se trata del único puente antiguo que salvaba la ribera de Valmuza en la ruta Ciudad Rodrigo-Salamanca, por eso en 1714 se impulsaron obras de reparación por su mal estado de conservación.

Además, aseguran que «se encuentra en peligro de desplome inminente, con falta de sillares en zonas muy sensibles. Se puede derrumbar en cualquier momento si no se actúa urgentemente».

«El objetivo final es, tras asegurar su estructura, convertir el entorno en un espacio de visita cultural y paso peatonal controlado, integrándolo en rutas de senderismo y cicloturismo que ensalcen la riqueza de la zona». «No podemos permitir que un elemento que ha unido a viajeros, ganaderos y vecinos durante siglos se desmorone ante nuestros ojos. La protección como BIC es el primer paso para devolverle al Puente de la Valmuza el esplendor y la seguridad que merece», destaca la alcaldesa.

Con la memoria técnica ya en manos de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León, el municipio espera que el proceso de protección se inicie a la mayor brevedad posible para evitar una pérdida irreparable para el patrimonio salmantino.

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