Felisa Moro
Muere Felisa Espinosa, matriarca de la familia bodeguera Moro, a los 92 años
La capilla ardiente se ha instalado en el tanatorio de Las Contiendas antes del funeral que se celebrará mañana en Pesquera de Duero
Felisa Espinosa, matriarca de la familia Moro, ha fallecido a los 92 años. Madre de Javier Moro, actual presidente de Bodegas Emilio Moro, y de José Moro, presidente de Cepa 21, su capilla ardiente se ha instalado en el tanatorio de Las Contiendas (Valladolid). El funeral se celebrará mañana, a partir de las 19 horas, en la iglesia de San Juan Bautista de Pesquera de Duero.
La propia bodega, a través de un comunicado difundido en sus redes sociales, ha confirmado su muerte y recuerdan con el legado que ha dejado: «Nos has dejado una forma de estar, una manera de querer y una memoria que se queda para siempre en quienes tuvieron la suerte de conocerte».
«Hoy el cielo brilla más fuerte que nunca. Pensamos que brilla así porque ya descansas en paz y allí arriba, donde siempre pusiste tanta fe, Emilio habrá salido a recibirte. Y aunque aquí nos queda un silencio enorme, nos consuela imaginaros juntos de nuevo», añade el texto.
En el mensaje, la familia recuerda a Felisa Espinosa como una mujer «familiar hasta lo más profundo», de «carácter castellano», «firme, directo, auténtico y lleno de verdad», que dejó una profunda huella entre quienes la conocieron. «Escucharte era volver a nuestros orígenes, a Pesquera de Duero, al viñedo, a la bodega, al esfuerzo y a la familia. Fuiste una mujer trabajadora, valiente y generosa», destacan.
El comunicado también pone de relieve la estrecha vinculación que mantuvo con Bodegas Emilio Moro a lo largo de los años. «También viviste la bodega como nadie. Querías saber cómo iban las cosas y si nuestros vinos gustaban», señala la familia, que recuerda con especial cariño el lanzamiento de un vino con su nombre como uno de los momentos más emotivos compartidos con ella.
«Con esa mezcla de emoción y carácter nos dijiste «Ya era hora de que os acordarais de vuestra madre». Esa frase nos hizo reír entonces y hoy resume perfectamente quién eras. Por eso La Felisa nunca ha sido solo un vino. Es un homenaje a tu historia y, desde hoy, también la forma de seguir llevándote con nosotros por todo el mundo», añade el mensaje de la bodega, que concluye dando las gracias a Felisa por recordar que «lo importante empieza en casa, que las raíces se respetan, que el trabajo dignifica y que una familia se cuida cada día».