Iglesia de San Martín de Tours, en Otero de Sariegos

Iglesia de San Martín de Tours, en Otero de SariegosDióecis de Zamora

El pueblo abandonado de Zamora que busca una segunda vida: «Hay que preservar lo que nos queda»

En sus años de mayor esplendor llegó a reunir a un centenar de vecinos, pero en 2003 se marchó su último habitante

Calles sin asfaltar, viviendas en ruina y una iglesia deteriorada por el paso del tiempo conforman hoy la imagen de Otero de Sariegos, localidad zamorana abandonada desde hace más de 20 años y situada en plena reserva de las Lagunas de Villafáfila. En sus años de mayor esplendor llegó a reunir a un centenar de vecinos, pero en 2003 se marchó su último habitante. Ahora, el Ayuntamiento de Villafáfila (del que depende esta pedanía) trata de recuperar parte de su memoria y dar una segunda vida al pueblo.

El Consistorio ha puesto en marcha un proyecto para restaurar el antiguo núcleo urbano de Otero, una iniciativa compleja que implica a administraciones, propietarios particulares, la Junta de Castilla y León y el Obispado de Zamora. El objetivo no es reconstruir el pueblo tal y como fue, algo «mucho más complicado», sino evitar que desaparezca definitivamente y transformar el entorno en un espacio patrimonial y turístico vinculado a la reserva natural de Villafáfila.

«Lo que se trata es de preservar lo que nos queda y recordar que eso ha tenido vida», explica a este medio el alcalde de Villafáfila, Antonio Jesús Rodríguez. El regidor asegura que la idea surgió ante el deterioro creciente del enclave y el riesgo que suponían las ruinas. «Había un montón de solares derruidos y una escombrera enorme en plena reserva», dice.

El proyecto se ha dividido en tres grandes líneas de actuación. Una de ellas afecta a las infraestructuras municipales. Para ello, el Ayuntamiento ha puesto en marcha una escuela-taller de albañilería dotada con alrededor de 200.000 euros y en la que participan ocho alumnos, además de un director y un capataz. Las clases teóricas se desarrollan en Villafáfila y las prácticas en Otero.

Otero de Sariegos, Zamora

Otero de Sariegos, ZamoraCedida por el Ayuntamiento de Villafáfila

Los trabajos ya han permitido rehabilitar la fuente principal del pueblo y ahora continúan con el acondicionamiento de calles y espacios públicos. La intención es mantener una estética «lo más rústica posible», sin hormigón, respetando la imagen tradicional del antiguo núcleo urbano. También se actuará en la pequeña plaza situada junto a la iglesia.

La segunda parte del plan pasa por alcanzar acuerdos con los propietarios de las viviendas y solares abandonados. El Ayuntamiento plantea fórmulas de cesión de uso para poder retirar escombros, eliminar elementos peligrosos y recuperar aquellos restos que todavía puedan conservarse. A cambio, los propietarios dejarían de asumir determinados impuestos municipales. Sobre esos espacios se estudia crear un museo al aire libre con paneles informativos y documentación histórica que explique cómo era la vida en Otero de Sariegos, sus usos y costumbres y la evolución de un pueblo que, según recuerda el alcalde, «ha desaparecido varias veces a lo largo de la historia».

La tercera actuación afecta a la iglesia de San Martín de Tous. El Ayuntamiento y la Diócesis de Zamora han llegado a un acuerdo de cesión de titularidad del templo, lo que permitirá intervenir sobre el edificio y evitar su deterioro definitivo. La idea es conservar el uso religioso para celebraciones puntuales, como San Marcos, y compatibilizarlo en el futuro con un uso cultural o museístico. Rodríguez reconoce que se trata de un proyecto «bonito, pero complicado», porque obliga a coordinar intereses muy distintos.

Otero de Sariegos, Zamora

Fuente rehabilitada de Otero de Sariegos, ZamoraAyuntamiento de Villafáfila

El alcalde insiste en que la situación actual de Otero resulta incompatible con la imagen de un espacio natural que recibe miles de visitantes cada año. Otero se encuentra prácticamente pegado a las lagunas y muchos turistas acceden a sus calles atraídos por el aspecto abandonado del lugar. «La gente entra porque de la ruina parece que hay un atractivo más, pero es un peligro», advierte, en referencia a vigas caídas y estructuras inestables.

Además de recuperar patrimonio, el Ayuntamiento abre la puerta a convertir el enclave en un nuevo atractivo turístico. Desde el antiguo pueblo se domina buena parte del paisaje de las lagunas de Villafáfila por lo que en el futuro se podría habilitar un mirador o incluso un espacio para observación astronómica aprovechando la escasa contaminación lumínica de la zona. «La Reserva de las Lagunas tiene mucho potencial turístico y todavía no se está explotando bien», sostiene Rodríguez, quien considera que Otero puede convertirse en «un aliciente más» para prolongar las visitas a la comarca.

El apoyo de los vecinos

El movimiento para recuperar el pueblo también ha encontrado respaldo social. La asociación Amigos de Otero de Sariegos reúne ya a unas 160 personas, muchas de ellas descendientes de antiguos vecinos. El propio alcalde conserva vínculos familiares con la localidad. «Mi abuelo era de Otero», explica. La implicación ciudadana quedó patente durante la última celebración de San Marcos, cuando unas 300 personas participaron en una jornada festiva organizada en el enclave abandonado.

Otero de Sariegos, Zamora

Otero de Sariegos, ZamoraAyuntamiento de Villafáfila

Aunque el proyecto se desarrollará por fases y durante varios años, el Ayuntamiento defiende que era necesario actuar antes de que el deterioro fuese irreversible. «Si no haces nada, al final lo único que queda es el recuerdo», concluye el alcalde.

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