Jefe de Servicio de incendios de la Junta de Castilla y León, Ángel Manuel Sánchez Martín
Primer acuerdo del Gobierno de Mañueco: crea una Dirección General para prevenir y extinguir los incendios forestales
El actual jefe del Servicio de Incendios, Ángel Sánchez Martín, ocupará la nueva Dirección General, aprobada en el primer Consejo de Gobierno de la legislatura
El primer Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León de la nueva legislatura, celebrado esta mañana tras la toma de posesión de los nuevos vicepresidentes y consejeros, aprobó la creación de la nueva Dirección General de Prevención y Extinción de Incendios Forestales, que dependerá de la Consejería de Medio Ambiente y Energía que comanda la ‘popular’ María González Corral.
Según informó la Junta, el actual jefe del Servicio de Incendios, Ángel Sánchez Martín, será quien dirija la nueva Dirección General, que se crea ante la cada vez mayor intensidad, virulencia y capacidad destructiva de los fuegos, «una de las emergencias más recurrentes a lo largo de todo el año, pero con especial intensidad durante el periodo estival», recoge Ical.
La comunidad de Castilla y León, presidida por Alfonso Fernández Mañueco, cuenta con la mayor superficie forestal de España, que representa el 54,5 % de su territorio, algo que, para la Junta, «hace necesario reforzar su protección frente a los riesgos derivados de los incendios forestales», que pueden afectar no solo a importantes masas forestales de alto valor ecológico, sino también a bienes de interés cultural y patrimonial, a otros bienes materiales y a la salud y la vida de las personas.
Ante la necesidad de impulsar actuaciones y medidas de prevención frente a los incendios, así como de reforzar la gestión de los medios necesarios para su extinción con una mayor y más concreta especialización, el Consejo de Gobierno de este lunes ha modificado la estructura orgánica vigente, con el fin de crear un órgano directivo central con rango de dirección general para el ejercicio de las competencias en esta materia y de reordenar, en consecuencia, las atribuciones de los restantes órganos directivos centrales de la Consejería.