Macizo nevado de la montaña favorita del aventurero Jesús Calleja
Así es la «espectacular y maravillosa» montaña española que parece de Alaska y es la favorita de Jesús Calleja
El aventurero leonés ha destacado en sus redes sociales esta cumbre con un paisaje nevado casi polar como su predilecta
Cuando Jesús Calleja habla de una montaña, y además la señala como su 'favorita', el eco se multiplica.
Así ocurrió cuando el aventurero leonés publicó en su cuenta de TikTok un vídeo que se volvió viral en cuestión de horas. Frente a un paisaje blanco, casi polar, Calleja lanzó una frase que encendió la curiosidad de miles de personas: «No es Alaska, no… es Peña Ubiña, mi montaña favorita, espectacular y maravillosa que compartimos asturianos y leoneses. Estaba esperando unas condiciones así para que la podáis disfrutar todos y os animéis a conocerla. ¡Aquí empezó todo!».
La declaración no era casual. Peña Ubiña, con sus 2.417 metros, es una de las cumbres más emblemáticas de la cordillera Cantábrica y un símbolo compartido entre Asturias y León. Una montaña que, pese a no figurar en los grandes listados mediáticos, guarda una belleza que atrapa a quien la contempla. Y Calleja, que la conoce desde niño, lo sabe mejor que nadie.
La imagen que acompañaba el vídeo mostraba un escenario invernal perfecto: nieve reciente, luz limpia, viento en calma y un cielo que parecía recién estrenado. No es extraño que Calleja dijera que parecía Alaska. Peña Ubiña tiene esa capacidad de transformarse en un paisaje casi ártico cuando las condiciones lo permiten.
Su silueta, visible desde kilómetros a la redonda, se eleva sobre los valles de Lena (Asturias) y San Emiliano (León). Linda entre Babia (León) y Asturias. Es una montaña que impone, un coloso calizo que forma parte del macizo de Ubiña, uno de los conjuntos montañosos más espectaculares del norte peninsular.
Para los montañeros, Peña Ubiña es un desafío exigente, pero accesible; dura, pero agradecida. Para los habitantes de la zona, es un símbolo identitario. Para Calleja, en cambio, es el lugar donde nació su pasión por la aventura.
La frase final del vídeo («aquí empezó todo») no es un recurso poético. Calleja ha contado en numerosas ocasiones que sus primeras escapadas, sus primeras ascensiones y sus primeras sensaciones de libertad absoluta ocurrieron en estas montañas. Peña Ubiña fue su escuela natural, su primer campo base, el escenario donde descubrió la intensidad que quería imprimir a su vida.
Macizo nevado de Peña Ubiña, desde la provincia de León
Por eso, cuando las condiciones meteorológicas se alinearon y la montaña se muestra en su versión más espectacular, Calleja ha querido compartirlo. No como un simple paisaje, sino como un legado emocional.
La particularidad de ser frontera
Peña Ubiña tiene una particularidad que la hace aún más especial: es una montaña fronteriza. Su cumbre marca el límite entre Asturias y León, y ambos territorios la sienten como propia. Desde el lado leonés, la subida desde Torrebarrio es una de las rutas más clásicas y panorámicas. Desde Asturias, el ascenso desde Tuiza de Arriba ofrece una experiencia igualmente inolvidable.
Esa doble pertenencia ha generado un cariño compartido que se refleja en la forma en que la mencionan montañeros, vecinos y divulgadores. Calleja, leonés universal, lo resumió en su vídeo: «La compartimos asturianos y leoneses».
El vídeo, que ha superado rápidamente miles de visualizaciones y 'me gusta', ha tenido un efecto inmediato: un aumento del interés por Peña Ubiña entre senderistas, viajeros y amantes de la naturaleza. Muchos descubrieron por primera vez esta cumbre gracias a la publicación. Otros, que la conocían de nombre, se sorprendieron al verla convertida en un escenario casi cinematográfico.
Los ayuntamientos de la zona llevan años trabajando para promover un turismo sostenible que ponga en valor el entorno sin saturarlo. La repercusión del vídeo de Calleja puede convertirse en un aliado inesperado para dar a conocer un territorio que combina tradición, paisaje y autenticidad.
Peña Ubiña no necesita grandes campañas para enamorar. Su sola presencia, imponente y serena, basta para conquistar a quien se acerca a ella. Pero cuando alguien como Jesús Calleja, que ha recorrido medio mundo y ha visto montañas en todos los continentes, la señala como su favorita, el mensaje adquiere otra dimensión.