Réplica del Sueño de Jacob, de José de Ribera, ubicado en San Martín de Castañeda, Zamora
El museo al aire libre de Zamora donde disfrutar de grandes obras de Goya, Velázquez o El Grego
La iniciativa, impulsada por el Museo del Prado y la Diputación de Zamora, lleva reproducciones a tamaño real de algunas de las obras más emblemáticas de la pinacoteca a la provincia
No hace falta viajar a Madrid para disfrutar de algunas de las obras más célebres del Museo del Prado. Este verano, las comarcas zamoranas de Sanabria y La Carballeda se han convertido en el escenario de una singular ruta artística que, hasta el 7 de septiembre, invita a recorrer 14 localidades siguiendo la huella de Velázquez, Goya, El Greco, Tiziano, Rubens, Durero o Zurbarán.
Todo forma parte de 'En un lugar que renace', la iniciativa impulsada por el Museo del Prado y la Diputación de Zamora, que lleva reproducciones a tamaño real de algunas de las obras más emblemáticas de la pinacoteca a la provincia zamorana. Su objetivo es contribuir a la recuperación de un territorio marcado por los devastadores incendios del pasado verano, poniendo en valor sus paisajes y convirtiendo el arte en un motor para atraer visitantes y redescubrir la comarca.
La propuesta reúne un total de 15 obras repartidas por catorce localidades. Zamora capital sirve como punto de partida del recorrido con Lucha de san Jorge y el dragón, de Rubens, una invitación para descubrir el resto del itinerario.
A lo largo de la ruta es posible contemplar algunas de las pinturas más emblemáticas de la historia del arte, como La Anunciación, de Fra Angelico; Cardenal, de Rafael; El quitasol y La maja vestida, de Goya; El sueño de Jacob, de Ribera; el Autorretrato, de Durero; o La rendición de Breda y Las hilanderas, de Velázquez.
Carlos V en la batalla de Mühlberg, de Tiziano (Sanabria)
El recorrido se completa con otras obras de grandes maestros, como El caballero de la mano en el pecho, de El Greco; Carlos V en la batalla de Mühlberg, de Tiziano; Santa Isabel de Portugal, de Zurbarán; Venus y Adonis, de Veronés; Felipe II, de Sofonisba Anguissola; y el célebre bodegón Bodegón con flores, copa de plata dorada, almendras, frutos secos, dulces, panecillos, vino y jarra de peltre, de Clara Peeters.
La maja vestida, de Goya (Asturianos)
Las obras se integran en plazas, miradores y espacios naturales, acompañadas de sus marcos y cartelas explicativas, para recrear la experiencia de un museo al aire libre, «buscando despertar el asombro y la curiosidad de todo», explica el Museo del Prado. Vecinos y visitantes pueden disfrutar del arte mientras descubren algunos de los paisajes más emblemáticos de Sanabria y La Carballeda.
La iniciativa da continuidad a otros proyectos con los que el Museo del Prado busca sacar sus colecciones de las salas de exposición y acercarlas a la ciudadanía. En esta ocasión, sin embargo, el proyecto adquiere un significado especial al desarrollarse en una comarca marcada por los incendios del pasado verano.
La Asunción, de Fra Angelico (Hermisende)
La institución pretende así devolver la mirada a un paisaje que, pese a las consecuencias del fuego, conserva intacta su belleza, demostrando que el arte también puede convertirse en un instrumento para impulsar la recuperación del territorio y atraer nuevos visitantes.