Estación de tren de Soria
Soria y el tren que no llega: la historia de un aislamiento que durará hasta 2027
Soria perdía su único tren en abril de 2025 y el debate actual sobre el tren en la provincia gira en torno a su aislamiento crónico y las promesas gubernamentales incumplidas
Lo que comenzó como un cierre temporal de ocho meses para ejecutar la autopista ferroviaria Algeciras–Zaragoza se ha convertido en un laberinto de retrasos, filtraciones, pliegos prorrogados y calendarios que se reescriben una y otra vez. La provincia de Soria, que ya en 2025 se convirtió en la única de España sin una sola línea operativa (este título hoy lo comparte con Teruel), observa cómo el horizonte de la reapertura se aleja cada vez más. Según las últimas previsiones, su aislamiento ferroviario podría prolongarse, como mínimo, hasta 2027.
El 1 de abril de 2025 Adif suspendió el servicio de la línea Soria–Torralba para acometer actuaciones en el túnel de Torralba y adaptar la infraestructura al paso de trenes de mayor gálibo. La previsión inicial situaba la recuperación del tráfico en diciembre de ese mismo año. Pero las fuertes lluvias de invierno provocaron filtraciones en el túnel y obligaron a intervenir con mayor profundidad. Desde entonces, cada fecha anunciada ha terminado por desvanecerse.
A lo largo de 2026, el subdelegado del Gobierno en Soria, Miguel Latorre, fue actualizando un calendario que nunca llegó a cumplirse; primero marzo, luego junio, más tarde «antes del verano», después otoño y finalmente «una vez finalice el año». Renfe, por su parte, ha ido ajustando el servicio alternativo por carretera, ampliando contratos y plazos ante la evidencia de que la vía no estaría disponible en los tiempos previstos. El último pliego, adjudicable como pronto en agosto, fija un servicio de autobús durante cinco meses más, lo que sitúa la vuelta del tren, como mínimo, en enero, aunque la experiencia previa invita a la cautela a los sorianos.
El cierre prolongado ha tenido efectos evidentes en la movilidad de la provincia. La línea con Madrid, utilizada por estudiantes, trabajadores y visitantes, era la única conexión ferroviaria de Soria con el exterior. Su ausencia ha obligado a reorganizar desplazamientos, encarecer tiempos y depender exclusivamente de la carretera.
Estación de tren de Soria, también conocida con el nombre de Soria-Cañuelo
La plataforma Soria Ya ha denunciado en repetidas ocasiones el «abandono histórico» del ferrocarril en la provincia y la acumulación de promesas incumplidas. La estación de El Cañuelo, sin actividad desde hace más de un año, se ha convertido en símbolo de esa crítica. «Una estación sin trenes, sin respuestas», resumía el procurador en las Cortes por Soria, Ángel Ceña, mientras recordaba que la licitación para su remodelación «acababa el 8 de abril y está todo muy parado».
El Gobierno central sostiene que, pese a los retrasos y la desesperación de los soriano, la modernización de la línea avanza. En tramitación están la electrificación de la Soria–Torralba, se está ultimando el proyecto de la rehabilitación del acueducto sobre el río Golmayo y la reforma integral de la estación de El Cañuelo en la capital soriana se ha sacado a licitación.
Mientras tanto, la provincia continúa esperando. Las obras en el túnel de Torralba, origen de los retrasos, siguen condicionando el calendario. Las filtraciones obligaron a replantear actuaciones y a reforzar estructuras, y las lluvias de enero, febrero y marzo impidieron avanzar con la rapidez prevista. Adif asegura que los trabajos «siguen su curso», pero evita fijar una fecha definitiva.