Ovejas muertas por el ataque de lobos en Salamanca
Otro ataque de lobo deja seis ovejas muertas y otras tantas heridas en Salamanca: «Es desesperante»
«No es solo encontrarte los animales muertos o heridos, es vivir con la preocupación de no saber cuándo va a volver a ocurrir» asegura su dueña
Un nuevo ataque de lobos registrado en una explotación ganadera de la localidad de Santa María de Sando, a unos 40 kilómetros de la capital de Salamanca, ha dejado un balance de seis ovejas muertas y otras seis gravemente heridas, algunas de ellas con importantes lesiones como consecuencia de las mordeduras.
La ganadera afectada, Isabel Herrero, ha denunciado desde hace tiempo los ataques de lobo y la situación de absoluta impotencia que viven quienes ven cómo, una y otra vez, su ganado se convierte en objetivo de la fauna salvaje. «Es desesperante. No es solo encontrarte los animales muertos o heridos, es vivir continuamente con la preocupación de no saber cuándo va a volver a ocurrir», lamenta Herrero, que vuelve a sufrir directamente las consecuencias de la presencia del lobo en la zona.
Ataque de lobos a las ovejas de una explotación en Salamanca
En esta ocasión, el balance vuelve a ser especialmente grave: seis animales muertos y otros seis con heridas de gravedad. Isabel ha insistido en que las consecuencias van mucho más allá del número de bajas que deja cada ataque. «No son solo las ovejas que te matan. Están también las que quedan heridas, el miedo y el estrés que se genera en todo el rebaño y la impotencia de ver que esto se repite una y otra vez», ha explicado a Asaja Salamanca.
La ganadera asegura estar cansada de denunciar una situación que se prolonga desde hace años sin que, hasta el momento, haya encontrado una solución efectiva. «Lo denuncias, das parte, haces todo lo que tienes que hacer, pero los ataques siguen. No podemos estar viviendo continuamente pendientes de cuándo va a ser el siguiente», señala.
Oveja herida por los ataques de lobos en Salamanca
«Nosotros tenemos que cuidar nuestros animales todos los días, haga frío, calor o llueva, y es muy duro llegar y encontrarte este panorama. Son animales que has criado y cuidado y que forman parte de tu explotación. Verlos así genera una impotencia enorme», ha afirmado.
Por esta razón, Asaja Salamanca ha reclamado a las administraciones competentes medidas eficaces de control y una actuación especial en aquellas explotaciones y zonas donde los ataques se producen de forma reiterada.
La organización considera inadmisible que un mismo ganadero pueda sufrir ataques durante meses mientras continúa aumentando la sensación de desprotección.
Desde la organización ha insistido en que la conservación del lobo debe ser compatible con la supervivencia de la ganadería extensiva.