Plantación de cannabis de Ondara

Plantación de cannabis de OndaraOndara Directorship

El proyecto de cannabis medicinal de Soria, al límite: impagos, solicitud de concurso y un futuro incierto

Solo seis personas continúan trabajando en las instalaciones de Garray, mientras que el resto se encuentra afectado por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE)

El proyecto de Ondara Directorships para el cultivo de cannabis medicinal en Soria atraviesa uno de sus momentos más delicados. La compañía, capitaneada por el estadounidense John David Engel, solicitó el concurso voluntario de acreedores a finales de julio tras no conseguir financiación, aunque todavía no se ha nombrado un administrador concursal. Mientras tanto, solo seis trabajadores continúan en activo en las instalaciones de Garray y acumulan ya cinco nóminas sin cobrar.

Los impagos han llevado además a varios empleados, afectados por Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), a acudir a los tribunales para reclamar las cantidades que se les adeudan y solicitar la extinción de sus contratos por incumplimiento empresarial. Algunos han conseguido ya poner fin judicialmente a su relación laboral, aunque permanecen pendientes cantidades por cobrar. Desde UGT-FICA estiman que, sumando salarios e indemnizaciones pendientes, las cantidades acumuladas podrían superar «un millón de euros», según explican a El Debate.

A las dificultades económicas se suma ahora otro problema. La empresa encargada de la seguridad de las instalaciones ha advertido de que podría dejar de prestar el servicio ante las cantidades que Ondara mantiene pendientes de pago. La situación amenaza también a los puestos de trabajo vinculados a esta compañía externa, que UGT-FICA cifra en ocho.

Trabajadores de Ondara, en Soria

Trabajadores de Ondara, en SoriaOndara Directorship

Además, y según la información que maneja el sindicato, el permiso para la comercialización del cannabis de Ondara vence este mes de septiembre, lo que califican de problema «muy grave». «La persona que gestionaba este tema dejó la empresa por los impagos y ahora no hay nadie que lo haga», explican desde el sindicato.

El Debate se ha dirigido por escrito a Ondara Directorship para conocer la versión de la empresa sobre su situación económica y laboral, los impagos y el procedimiento concursal, pero al cierre de esta edición no había recibido respuesta.

De las rosas al cannabis medicinal

La actual situación de Ondara Directorships supone un nuevo revés para unas instalaciones que han atravesado diferentes etapas durante la última década. Los invernaderos ubicados en el Parque Empresarial del Medio Ambiente (PEMA), en Garray, estuvieron inicialmente destinados al cultivo de rosas de la mano de Aleia Roses, un ambicioso proyecto que llegó a contar con alrededor de 250 trabajadores antes de acabar en concurso de acreedores en 2019.

La entrada posterior de capital estadounidense abrió una nueva etapa para las instalaciones y trajo consigo un cambio radical de actividad. Las rosas dejaron paso al cannabis medicinal y Ondara inició un largo proceso para obtener las autorizaciones necesarias para desarrollar el nuevo cultivo. La trayectoria de la compañía ha estado marcada desde entonces por las dificultades para consolidar la actividad y por sucesivos expedientes de regulación de empleo.

Problemas económicos

El pasado mes de marzo, Ondara reclamaba apoyo financiero para poder mantener su actividad y reconocía que atravesaba una situación de tesorería «crítica». La compañía aseguraba entonces haber alcanzado un acuerdo con una de las principales empresas internacionales del sector para vender hasta 9.000 kilos anuales de cannabis medicinal, pero advertía al mismo tiempo de la necesidad urgente de obtener financiación de circulante.

La empresa alertaba entonces de un «riesgo real e inminente de interrupción de la operativa» pese a asegurar que disponía de demanda, cliente y capacidad productiva.

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