Fachada del Ayuntamiento de Sant Cugat del Vallès (Barcelona)
Cataluña
El gobierno de Illa avala el buzón de denuncias de Sant Cugat para delatar a los que no usen el catalán
Así consta en una respuesta del consejero de Política Lingüística al grupo parlamentario del PP, que lamenta que el ejecutivo del PSC no censura una herramienta «antidemocrática»
«El departamento de Política Lingüística acompaña a los ayuntamientos en sus iniciativas que vayan dirigidas a garantizar el cumplimiento de la legalidad vigente en materia derechos lingüísticos en su ámbito competencial». Esta es la respuesta que ha dado el consejero responsable de la materia, Xavier Vila, a una pregunta que le había formulado el grupo parlamentario popular sobre el buzón virtual impulsado por el Ayuntamiento de Sant Cugat (Barcelona) para denunciar a las personas o comercios que no usen el catalán.
De la respuesta se deduce que el gobierno del socialista Salvador Illa avala esa herramienta de delación, algo que no sorprende, por otro lado, al líder del PP en Sant Cugat, Álvaro Benejam, porque el ejecutivo puede ser del PSC, asegura, pero «está consolidando este tipo de políticas que son más propias de los independentistas».
En todo caso, el concejal popular cree que este buzón no servirá de nada, entre otras cosas, porque el Ayuntamiento no tiene potestad sancionadora. Pero eso sí, deja claro que es «contraproducente» porque puede generar conflictividad social y sobre todo, asegura, «no pueden hacer pasar como un derecho que un comerciante esté obligado a atender a sus clientes en catalán».
La Ley de política Lingüística, recuerda, sí que contempla que la rotulación y otro tipo de documentación está redactada, al menos en catalán, pero no dice nada de que sea obligatorio dirigirse a otra persona en esta lengua. Cada uno tiene «la libertad» para utilizar cualquiera de las dos lenguas oficiales del Estado en Cataluña. Y de la misma manera que un cliente puede dirigirse a un comerciante en catalán, este tiene también el derecho de expresarse en castellano. Aquí, asegura, lo que entra en juego «es la esfera de la educación».
Y más allá de esta cuestión, Benejam recuerda que, si un consumidor no está satisfecho con la atención que se le da en un establecimiento, puede irse a otro en el que consideren que lo traten mejor. «Como si ese propietario quiere utilizar el japonés, es su libertad. Luego ya verá si tiene o no clientes, pero ese es su problema».
El concejal popular asegura que no sabe qué trámite o qué hará el Ayuntamiento para canalizar esas denuncias, ni qué finalidad tiene, porque el consistorio no ha dado ningún tipo de información sobre el número de quejas que ha recibido por esta vía. Y eso que el PP lo ha preguntado en numerosas ocasiones. «Eso es síntoma de que no está funcionando como ellos pensaban», asegura.
Y el diputado del PP Cristian Escribano lamenta que el gobierno socialista de Illa esté «avalando» una medida «antidemocrática», porque ese buzón es una «herramienta de delación que fomenta la confrontación entre los ciudadanos». Y considera «intolerable» que se use el poder público para «acosar y perseguir» a los que no se ajustan a la «imposición lingüística» del separatismo.
Al final, dice Escribano, el PSC de Salvador Illa «ha resultado peor que los separatistas», porque actúa como ellos «sin ir de cara». Y todo, asegura, por mantenerse en el poder. El PP exige que se retire el buzón y desde la Generalitat se deja de fomentar «la intolerancia y el enfrentamiento», que no haya una sociedad dividida por el idioma.
Desde el Ayuntamiento de San Cugat, que está en manos de Junts, defienden que en la ‘Bústia del Català' (Buzón del catalán), y que se puede encontrar en la página web del consistorio, «se pueden presentar casos de vulneraciones de los derechos lingüísticos que se puedan producir en Sant Cugat», pero eso sí, solo de los «catalanohablantes». El Ayuntamiento descarta, por el momento, aplicar sanciones y espera que se «corrijan vulneraciones por la vía del convencimiento».
La concejal de Política Lingüística, Núria Fernández, explicaba que «el Buzón del Catalán es un espacio de comunicación para proteger la lengua catalana». El objetivo es, según ella, «proteger el catalán de los abusos que a veces se comentan y garantizar los derechos lingüísticos de los catalanohablantes».