El líder de Junts, Carles Puigdemont, en una imagen de archivo
Política
Puigdemont amaga con desmarcarse de «los dos bandos» y recuerda cuando el PSC pactó con el PP
El líder de Junts recuerda, dolido, el pacto para hacer alcalde de Barcelona a Jaume Collboni
«Nosotros no somos de ningún bloque», ha dicho Carles Puigdemont en X, haciendo suyas las palabras con las que ha arrancado su discurso la portavoz de Junts en el Congreso de los Diputados, Miriam Nogueras, durante el pleno celebrado este miércoles centrado en la crisis del PSOE por los casos de presunta corrupción que lo asedian. Nogueras ha realizado un discurso en su línea habitual: «No hemos venido a dar estabilidad a ningún gobierno español», ha dicho.
También ha advertido a Pedro Sánchez de que está «en prórroga» y que esta «no dura toda la legislatura». Un mensaje de aparente dureza pero que, en el fondo, supone la confirmación de que Junts apoyará a Sánchez mientras tenga algo que arrancarle: así ha quedado patente al advertir Nogueras que el «compromiso» que debe respetar el presidente del Gobierno no es con «la estabilidad» sino con los catalanes.
Más tarde, en una de sus habituales reflexiones en X, Puigdemont ha entrado al trapo diciendo que el pleno de hoy «no va tanto de corrupción sino fundamentalmente de poder», e insistiendo en que su partido no se alinea con «uno u otro bando».
En este sentido, ha tildado tácitamente de hipócritas a los socialistas de «abrir la puerta a la derecha», recordando que el PSC pactó con el PP la alcaldía de Barcelona.
«Los socialistas se aliaron con esta derecha tan peligrosa para echar a Junts de la alcaldía de Barcelona», ha dicho, en referencia al apoyo de los de Daniel Sirera para aupar a Jaume Collboni. «El PP entregó la capital de Cataluña a un partido que consideran que es una organización criminal para que Junts no gobernase», ha insistido Puigdemont. Y ha concluido con un «nosotros, Cataluña».