El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, en una imagen de archivo
Economía
Cataluña casi dobla a la Comunidad de Madrid en presión fiscal sobre sucesiones y donaciones
Los catalanes pagaron en 2023 casi 1.000 millones de euros por heredar, y su carga fiscal está por encima de la media europea
Un informe del Banco de España sobre el Impuesto de Sucesiones señala que la Generalitat de Cataluña recaudó en 2023 981 millones por este concepto, de los que 833 corresponden a sucesiones y 148, a donaciones. La cantidad supone el 0,34 % del PIB catalán.
Según la entidad presidida por el exministro José Luis Escrivá, España se sitúa en recaudación sobre el PIB un 0,08 % por encima de la media europea, en el mismo nivel que Alemania. Es el sexto país de Europa que más presión fiscal ejerce en este concepto, solo por detrás de Francia, Bélgica, Finlandia, Países Bajos y Dinamarca.
A pesar de todo, el hecho de que las comunidades tengan competencia para fijar el tipo de gravamen que aplican sobre este impuesto —que no para derogarlo—, hace que la importancia del mismo varíe mucho de una comunidad a otra.
El 'cupo catalán'
El acuerdo sobre el 'cupo catalán' entre el PSOE y ERC no sólo ha abierto la puerta a una financiación de privilegio para Cataluña, sino que, además, pretende limitar las capacidades normativas de las comunidades autónomas en materia fiscal.
El objetivo del Gobierno y sus socios es de orden jacobino, y pretende evitar que los gobiernos autonómicos hagan política económica mediante una fiscalidad más suave, para evitar así que los gobiernos de izquierdas o nacionalistas que crean infiernos fiscales, como el catalán, no se vean señalados.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero
La media española por ingresos del impuesto de sucesiones y donaciones, que gestionan las comunidades autónomas, es del 0,23 % sobre el PIB, pero las Islas Baleares —donde alcanza el 0,35 %—, Asturias y Cataluña —donde supone el 0,34 %— lideran el ranking de recaudación. Así pues, Cataluña aplica un impuesto de sucesiones y donaciones que está un 0,11 % del PIB por encima de la media de España, y que es un 0,19 % superior a los ingresos sobre PIB de Europa.
Cantabria y Galicia, con un 0,19 % de recaudación sobre su PIB; la Comunidad de Madrid, donde supone un 0,18 %; las Islas Canarias y Castilla-La Mancha, donde alcanza el 0,15 %; Extremadura, con un 0,13 %; Andalucía, con un 0,11 %, y la Región de Murcia, donde no llega al 1 % y se queda en el 0,08 %, son las comunidades donde este impuesto tiene menos impacto. Si se compara algunas comunidades, Cataluña casi dobla en ingresos sobre PIB a Madrid.
Por el contrario, por encima del 0,23 % de la media nacional están la Comunidad Valenciana y Navarra, con un 0,24 %; Aragón, con un 0,25 %; Castilla y León, con un 0,27 %; La Rioja, con un 0,32 %, y las ya citadas Asturias, Cataluña y Baleares.
En Europa
La media europea es del 0,15 % sobre el PIB. Portugal, Austria, Chequia, Estonia, Eslovaquia y Suecia no cuentan con dicho impuesto, y en Lituania, Polonia, Hungría, Eslovenia, Letonia e Italia es irrelevante, dado que no llega a generar ingresos por el 0,1 % del PIB.
Francia, que acaba de anunciar un recorte del gasto público de 44.000 millones por no poder hacer frente a su gasto ni a la deuda, es la que más recauda de Europa sobre el PIB en materia de sucesiones, un 0,76 %. Todos aquellos que defienden que las comunidades que aplican fiscalidades con tipos más suaves hacen dumping y competencia desleal deberían mirar al hexágono y reflexionar sobre si una fiscalidad brutal sin una buena administración sirve para mejorar las finanzas públicas o no.