Un hombre utilizando un inhalador
Cataluña
¿Por qué Cataluña pone barreras a la triple terapia a pacientes con EPOC?: «es un factor de riesgo»
Hay que tener en cuenta el Índice de Calidad de Prescripción Farmacéutica (IQF), introducido en 2023
Este indicador cuantifica la prescripción de ciertos fármacos y establece límites estrictos
Cada 20 minutos, una persona muere en España por la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la cuarta causa de mortalidad en el país y un azote silencioso que afecta a casi tres millones de españoles. En Cataluña, la cifra también es dramática: 27 fallecimientos diarios, 10.000 al año, en una comunidad que registra con uno de los peores índices de infradiagnóstico, rozando el 80,6 % frente a la media nacional del 74,6 %.
Pero más allá de las estadísticas frías, lo que duele a los pacientes en Cataluña, es otra cuestión: mientras en otras comunidades autónomas, como Valencia o Aragón los pacientes acceden libremente a la triple terapia, que es el tratamiento más efectivo para casos moderados y graves, en Cataluña, el sistema sanitario público impone trabas que convierten la esperanza en frustración.
Es una «injusticia» para la APEPOC, la Asociación Nacional de Pacientes con EPOC, que denuncia desde hace dos años esta situación. Hace un año la entidad pidió una reunión con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, pero la solicitud, por el momento, ha sido «ignorada».
«Los pacientes de EPOC en Cataluña sufren una injusticia en comparación con el resto de los enfermos de España», asegura la asociación, teniendo en cuenta que es la única que limita las recetas de la triple terapia para la enfermedad. Por este motivo, concluye que «vivir en Cataluña con esta limitación es un factor de riesgo».
¿Cuál es el problema?
La EPOC no es solo tos crónica o dificultad para respirar; es una patología progresiva, incurable, que obstruye irreversiblemente los pulmones. Su manejo pasa por un «mantenimiento holístico», como lo describe Alfons Viñuela, coordinador de APEPOC en Cataluña: ejercicio, alimentación equilibrada y, sobre todo, medicación inhalada que facilite la adherencia y reduzca exacerbaciones (esos brotes que llevan a urgencias y hospitalizaciones, con un coste anual para el Sistema Nacional de Salud de 3.000 millones de euros).
Aquí entra la triple terapia, que es una combinación, por decirlo de forma sencilla, de tres inhaladores. Es decir, se trata de una combinación de broncodilatador antagonista muscarínico de acción prolongada (LAMA), agonista beta-2 de acción prolongada (LABA) y corticosteroide inhalado (CI), todo en un solo dispositivo. Algunos estudios aseguran que su adopción generalizada en España podría evitar 51.000 muertes en una década, reducir exacerbaciones en un 14,6 % y ahorrar costes al sistema, al minimizar ingresos hospitalarios.
Sin embargo, en el sistema catalán de salud, considerado uno de los mejores de España, con hospitales de referencia, esta opción se ve lastrada por el Índice de Calidad de Prescripción Farmacéutica (IQF). Introducido en 2023, este indicador cuantifica la prescripción de ciertos fármacos y establece límites estrictos: los médicos de atención primaria solo pueden recetar triple terapia hasta un 12 % de sus casos sin riesgo de sanción; en hospitales, el tope es del 26 %, y en áreas de gestión asistencial, del 13 %. Superarlo implica recortes del 20 % en el presupuesto para medicamentos del centro, lo que genera un «efecto disuasorio» demoledor.
«Los médicos dicen: Mira, te damos otras cosas y no me meto en estos problemas administrativos, no vaya a ser que me penalicen», explica Alfons Viñuela, que reconoce que el coste de compra puede ser elevado. Pero a la larga, precisa, supone un ahorro para el sistema porque hay menos ingresos «al mejorar la adherencia al tratamiento», entre otras cosas, porque es más fácil de utilizar, ya que «tienes tres inhaladores en uno», y eso «ayuda especialmente a la gente mayor».
A diferencia de otras comunidades, donde el visado nacional a la triple terapia se eliminó definitivamente en junio de 2023, Cataluña mantiene esta barrera única, justificada por el Govern como una herramienta para «garantizar tratamientos adecuados y reducir variabilidad». Pero la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) lo ve como un «riesgo para la equidad y calidad asistencial, incompatible con guías clínicas que avalan la triple terapia para pacientes con síntomas persistentes o exacerbaciones frecuentes».
Y mientras en las comunidades vecinas, Valencia y Aragón los neumólogos prescriben sin cortapisas esa terapia, en Cataluña, los pacientes graves se ven obligados a terapias separadas, más complejas y con menor adherencia, según denuncian los afectados.