El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, este martes en el debate de política general
Cataluña
Illa sigue haciendo castillos en el aire: no tiene Presupuestos, pero promete construir 214.000 pisos más
De estos, entre el 40% y la mitad se reservarían para viviendas de protección oficial permanente
Hace un año, el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, prometió en el debate de política general del Parlament construir 50.000 pisos de alquiler social antes de 2030. Doce meses después, y a pesar de no haber logrado aprobar unos Presupuestos que permitiesen dotar de músculo a su promesa, Illa ha decidido redoblar la apuesta de los castillos en el aire en materia de vivienda.
De ahí que este martes el presidente catalán haya anunciado su intención de construir nada más ni nada menos que 214.124 pisos más, cuatro veces más de lo que prometió hace un año. Lo ha hecho en el mismo foro que entonces, el debate de política general del hemiciclo catalán –que se alargará hasta el jueves–, y con la misma incógnita de entonces sobre si logrará aprobar unos Presupuestos para 2026 o seguirá arrastrando los de 2023, como hasta ahora.
Como sea, Illa ha lanzado desde el atril su proyecto de armar un «acuerdo de país» –en referencia a Cataluña– que permita «activar de manera inminente todos los planteamientos urbanísticos». Dicho acuerdo, según los cálculos de la Generalitat, debería saldarse con estos más de 214.000 pisos, de los cuales entre el 40% y el 50% estarían reservados como viviendas de protección oficial permanente: entre 70.000 y 107.000 pisos.
La propuesta no ha incluido un calendario específico ni un presupuesto claro, lo que arroja más dudas sobre su viabilidad, más allá del golpe en la mesa que supone anunciar una cifra tan abultada en un momento en que la vivienda es la principal preocupación de los ciudadanos catalanes, según los barómetros del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat.
Los cálculos de Illa
El cálculo de Illa parte de haber «radiografiado durante este año el país palmo a palmo, pueblo a pueblo, ciudad a ciudad», tras lo cual constatan que hay un total de 21.728 nuevas viviendas pendientes de las obras de urbanización y otras 32.396 que esperan la gestión para la construcción, así como una serie de solares que podrían albergar hasta 160.000 pisos.
Dicho de otra manera, estos cálculos de Illa implican que los únicos pisos que a día de hoy se puede prever que saldrán adelante con ciertas garantías son los algo más de 54.000 que resultan de sumar las dos primeras categorías, y que empezarían a construirse entre 2026 y 2027. El resto, la gran mayoría, no se pondrán en marcha hasta 2028, como mínimo, si es que llegan a hacerlo.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, a su llegada al debate
El plan de Illa es apelar a la «colaboración público-privada» y obligar a los constructores privados a reservar entre el 40% y el 50% de pisos de cada solar a protección oficial, con el objetivo de acercar el porcentaje de viviendas protegidas al 15%: actualmente, la cifra en Cataluña se sitúa en el 3,7%. «Cuando el mercado no funciona, hay que intervenirlo: un mercado desregulado por sí mismo no garantiza el acceso a la vivienda», ha considerado Illa.
La mayoría de estos 214.000 pisos hipotéticos se situarían en el área metropolitana de Barcelona y sus alrededores, ha dicho Illa, quien ha reclamado «actuar con determinación» y «alejados de dogmatismos». Illa también ha anunciado que la Generalitat se pondrá en contacto con los alcaldes de los municipios donde están estos solares para trabajar junto a ellos en el plan.