El portavoz de Vox, Joan Garriga, muestra una de las piedras que lanzaron un grupo de radicales en Sabadell a miembros de la formación
Cataluña
Vox denuncia una «escalada de agresiones» contra ellos en Cataluña y exige que comparezcan Trapero y Parlon
Este lunes, un grupo de radicales boicoteó un acto de Vox en Sabadell, tras lanzar piedras o botellas
El portavoz de Vox en el Parlamento de Cataluña, Joan Garriga, ha denunciado este martes la «grave escalada de agresiones, amenazas y ataques» que sufren diputados, concejales, militantes y simpatizantes de la formación en múltiples municipios catalanes. Algo que se ha sucedido en los últimos meses.
Por este motivo, y teniendo en cuenta el ataque de este lunes en Sabadell, la formación ha exigido la comparecencia urgente de Josep Lluís Trapero, director general de los Mossos de Esquadra; Eduard Sallent, mayor de los Mossos, y Núria Parlon, consejera de Interior, para que expliquen la «pasividad» de las fuerzas de seguridad ante estos episodios.
Este lunes, decenas de manifestantes boicotearon un acto organizado por Vox en el Instituto Escuela Joan Sellarès i Pla de Sabadell, que tenía como objetivo «denunciar la islamización de las escuelas catalanas» y denunciar la enseñanza de lengua árabe y cultura marroquí en los colegios.
Sin embargo, un grupo de radicales rompió el cordón policial establecido por los Mossos de Esquadra, lo que derivó en agresiones con lanzamientos de piedras, botellas y huevos lanzados contra simpatizantes, afiliados y concejales de Vox. El acto se tuvo que cancelar por motivos de seguridad, y los miembros de Vox tuvieron que ser evacuados escoltados por agentes en furgones policiales.
Una «campaña organizada» de violencia
Garriga ha alertado de que estas agresiones, que se han llevado a cabo en carpas informativas, actos vecinales, reuniones internas o incluso en presencia de menores, constituyen «un atentado directo contra la libertad política y contra la democracia».
Ha presentado una relación de episodios ocurridos entre junio y octubre de 2025, incluyendo ataques a carpas informativas, amenazas en redes sociales, agresiones físicas a concejales, daños materiales, insultos racistas contra Ignacio Garriga durante las fiestas de la Mercè, atentados contra vehículos de coordinadores municipales y episodios de violencia protagonizados por grupos de extrema izquierda o individuos de origen magrebí.
«La violencia contra Vox no es aislada ni casual: es constante, creciente y cada vez más violenta. Lo que sufrimos en Cataluña es una campaña organizada para silenciar a Vox, intimidar a nuestros cargos públicos y expulsarnos del espacio público. Y lo más grave es que el Gobierno catalán mira hacia otro lado», ha afirmado Garriga, quien también ha lamentado que los Mossos no identifican ni detienen a los agresores en numerosos casos, pese a ocurrir los hechos delante de los agentes.
El portavoz de la formación ha denunciado una «doble vara de medir»: «Si los agredidos fueran miembros de la CUP, ERC o PSC, estaríamos viendo portadas, editoriales, condenas institucionales y declaraciones urgentes en TV3. Pero como las víctimas son de Vox, se normaliza, se oculta y se silencia. Esta doble vara de medir es inadmisible en democracia».
Eso sí, Joan Garriga ha dejado claro que «no nos van a amedrentar. Vox seguirá en cada barrio, en cada plaza y en cada municipio, defendiendo la libertad de los catalanes pese a las amenazas, la violencia y el señalamiento».