El presidente de Junts, Carles Puigdemont, este lunes en PerpiñánGlòria Sánchez / Europa Press

Crisis en Junts

La otra cara de la ruptura ‘fake’ de Puigdemont: Junts mantendrá a sus consejeros de Aena, RTVE o Renfe

Nogueras justifica la decisión diciendo que hay que ocupar los «lugares de poder»

Los cerca de 6.500 militantes de Junts están votando en estos momentos si ratifican la voladura de puentes con el PSOE que anunció a bombo y platillo Carles Puigdemont este lunes, en una comparecencia sin preguntas desde Perpiñán que dejó a Pedro Sánchez más tranquilo de lo que esperaba. Puigdemont no pidió elecciones anticipadas, evitó hablar de una moción de censura y se limitó a reñir a los socialistas.

«El PSOE ha de reflexionar: son ellos los que han de responder de qué manera piensan continuar», dijo, como el profesor que envía al alumno díscolo al rincón de pensar. Este martes, el secretario general de Junts y ‘número dos’ de Puigdemont, Jordi Turull, alejó aún más la opción de una moción de censura que provocase la caída efectiva del Gobierno y acercase las elecciones: «Con Feijóo no vamos ni a la vuelta de la esquina», dijo.

Las bases de Junts votarán, pero la incógnita no es tanto externa como interna: dado que se espera una victoria aclaparadora del «sí» a la ruptura, la duda es ver cuántos militantes votan. Esto servirá como termómetro para pulsar la fortaleza interna de un Puigdemont con poder omnímodo en el partido, pero cada vez más cuestionado a sus espaldas, como demuestra la salida de perfiles como Jaume Giró, Miquel Buch o David Saldoni.

Mientras tanto, el PSOE respira un poco más aliviado: seguirá teniendo que pelear cada votación con Junts y se ha evidenciado que no cuenta con una mayoría parlamentaria que le respalde, pero no es algo sustancialmente distinto a lo que ya venía ocurriendo hasta ahora.

Se quedan los sillones

El carácter más bien fake de la ruptura, además, quedó confirmado por la portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, cuando fue preguntada en Catalunya Ràdio acerca de los afines que los independentistas han venido colocando en los consejos de administración de empresas estatales en los últimos dos años.

A pesar de que Puigdemont afeaba el lunes a Sánchez que «podrá ocupar poltronas, pero no gobernar», Nogueras aseguró que Junts no va a rechazar sus propias poltronas, y que no retirará a los consejeros que ha colocado en empresas como Aena, Renfe, la CNMC y RTVE. En esta última, además, la presión de su consejero Miquel Calçada ha llevado a la metamorfosis de La 2 en una nueva TV3 en Cataluña.

La portavoz de Junts per Catalunya, Míriam Nogueras, en el CongresoEFE

Nogueras justificaba esta permanencia –como recoge The Objective– con el argumento de que Junts debe «controlar el poder desde cualquier sitio donde se toman decisiones que afectan a Cataluña» y tener presencia en todos los «lugares de control», dado que «si nosotros no estamos, estará otro».

Además de Calçada –que cobra unos 105.000 euros brutos anuales por formar parte del consejo de RTVE–, Junts también negoció la presencia en Aena del exeurodiputado y tertuliano en TV3 Ramon Tremosa, que cobra 122.562 euros y había acusado a la compañía de dirigir un trato «colonial» a Cataluña.

Completan la lista de altos cargos colocados por Junts en empresas estatales Pere Soler –que cobra 124.107 euros como consejero de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), y que protagonizó una polémica al votar a favor de la OPA al Sabadell pese a la oposición de Junts–; Eduard Gràcia, en Renfe –donde no percibe un sueldo, sino dietas por reunión–, y Elena Massot, que cobra 75.000 euros por un sillón en Enagás.