El líder de Junts, Carles Puigdemont, este lunes en Perpiñán
Ruptura con el PSOE
Los casi 6.500 militantes de Junts votan si romper el pacto con el PSOE «ante los reiterados incumplimientos»
En Junts nadie espera un resultado que no sea un «sí», aunque temen una baja participación
«¿Estás de acuerdo con la propuesta de la dirección ejecutiva nacional de dar por finalizado el acuerdo de investidura con el PSOE ante los reiterados incumplimientos de sus compromisos?». Esta es la pregunta a la que se enfrentan los cerca de 6.500 militantes de Junts en la votación telemática que ha empezado este miércoles y que concluirá mañana jueves a las 18h.
Puigdemont ya recurrió a una consulta interna para ratificar dos de sus decisiones más importantes de los últimos años: la salida del gobierno de Pere Aragonès en 2022 y el pacto para, precisamente, investir a Pedro Sánchez en 2023. Con todo, nadie espera que de la consulta que empezó hoy salga otra cosa que no sea una aclaparadora mayoría a favor de la ruptura con los socialistas, anunciada a bombo y platillo el lunes desde Perpiñán.
De materializarse la ruptura, en la práctica tampoco cambiará mucho para el PSOE, más allá de evidenciar que el Gobierno ya no tiene una mayoría en el Parlamento que le sostenga y de finalizar con las reuniones secretas en Suiza ante un mediador internacional. Sin embargo, Carles Puigdemont se cuidó mucho el lunes de evitar reclamar elecciones o de sugerir que apoyaría una moción de censura junto a PP y Vox.
«Con Feijóo no vamos ni a la vuelta de la esquina», aseguraba este martes en una entrevista el secretario general de Junts y ‘número dos’ de Puigdemont, Jordi Turull. De ahí que la ruptura haya dejado más bien frías a las bases de Junts –cuyos cuadros locales ven con temor el avance de Aliança Catalana–, y que algunos dentro del partido, como recoge El Mundo, teman que la consulta registre una participación «muy baja», lo que haría aún más evidente la debilidad interna de Puigdemont.
Pese a que Junts es un partido «cesarista» –así lo describe un dirigente a EFE–, lo cierto es que la figura del líder está cada vez más tocada. Lo prueba el reguero de bajas de figuras destacadas que en los últimos dos años han ido dejando el partido: la última fue la del exconsejero Jaume Giró –líder del sector más pactista–, pero esta vino precedida por otros nombres de peso, como Miquel Buch o David Saldoni.