El presidente de Junts, Carles Puigdemont, en una imagen de archivo
El laberinto catalán
El independentismo catalán aprovecha el aislamiento internacional de Sánchez para buscar apoyos
Junts está a las puertas en entrar en el partido liberal europeo, liderado por Macron
La posición internacional del Gobierno español ante el conflicto de Irán no solo está situando a España en una posición compleja –que puede afectar a su reputación internacional y a sus empresas, tal como han puesto de manifiesto las declaraciones del presidente de Estados Unidos o los desencuentros con el canciller alemán–, sino que está siendo vista por el independentismo catalán como una oportunidad para reactivar su alicaída agenda internacional tras la constatación de que había habido acercamientos entre Moscú y el entorno de Carles Puigdemont.
En los últimos días, algunos de los actores más importantes del independentismo se han mostrado muy activos en redes lanzando mensajes contra España y buscando la simpatía de personas y grupos cercanos al poder tanto en Washington como en Jerusalén.
Así, por ejemplo, el profesor de la UPF Héctor López Bofill ha escrito: «Que los EE.UU. dejen de considerar al Reino de España un aliado es una oportunidad para el independentismo catalán. Especialmente si tuviéramos un mínimo de visión estratégica y la ambición de actuar en términos de poder»
Por su parte, Josep Lluis Alay, uno de los mas cercanos colaboradores a Puigdemont, implicado en diversos viajes a Rusia acreditados, ha atacado a España con mensajes en redes como «las dos grandes democracias del mundo alineadas: España y china. Dos gigantes de los derechos humanos», en claro tono irónico, o también: «El presidente de la República Islámica de Irán agradece la posición española dando apoyo al régimen de los Ayatolas», buscando poner de manifiesto la excentricidad de la posición del gobierno español.
Estos mensajes han tenido algunas réplicas en el exterior. Azad Penaber, activista kurdo ha publicado en redes mensajes de apoyo al independentismo equiparando a Turquía y España. Sin duda el post de Sánchez, quien hace una semana subió a redes un mensaje con una bandera turca en un mitin en Soria con el texto «saludo a la comunidad tuitera turca», solo ha servido para animar aún más a la comunidad kurda a alinearse con el separatismo catalán.
Distintas posturas
El independentismo catalán se ha dividido ante el conflicto de Irán. Mientras que ERC y la CUP han mantenido su tradicional posición antiamericana y antiisraelí, el nuevo partido de moda entre el independentismo catalán, Aliança Catalana (AC), se ha alineado sin fisuras con Israel y Estados Unidos apoyado la operación militar y saludándola como una forma de combatir el islamismo.
El apoyo de Sílvia Orriols a Israel no ha pasado desapercibido en el gobierno israelí y sus entornos. Ya en 2024, Sharren Hasket, diputada del gubernamental Tikva Hadasha (Nueva Esperanza) el partido de Gideon Sa’ar, ministro de Exteriores, pidió a Benjamin Netanyahu que, ante el reconocimiento de España al estado palestino, el gobierno israelí actuará de igual forma reconociendo a Cataluña y al País Vasco.
La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, en una imagen de archivo
Mucho más recientemente, ante el apoyo de Junts al embargo de armas y venta de materias primas a Israel ,el analista norteamericano Jose Lev Álvarez acusó a los de Puigdemont en un artículo en The Times of Israel de traicionar a Israel. El mismo artículo destaca la figura de Orriols.
La rapidez de ciertos sectores del independentismo catalán en desmarcarse de la posición del Gobierno español busca la reacción de personalidades como el influyente senador y excandidato presidencial Lindsey Graham, quien ya ha pedido el traslado de las bases norteamericanas en España hacia Marruecos.
El independentismo ya merodeó por los arrabales del poder estadounidense en abril de 2017 cuando Puigdemont recibió en Barcelona a los congresistas Dana Rohrabacher y a su homólogo Brian Higgins. Rohbacher, miembro de la cámara de representantes por un distrito californiano mantenía polémicas posturas de apoyo a Putin y llego a afirmar que no tenía inconveniente en que Alaska se reintegrara en la Federación Rusa.
Junts prepara su próxima jugada
En todo este contexto global convulso, Junts parece estar a punto de abandonar su aislamiento internacional iniciado cuando en 2018 fueron expulsados del grupo liberal del Parlamento europeo por corrupción. Según informa el diario Ara, los de Puigdemont están a punto de cerrar su incorporación al Partido Democrático Europeo.
Este, a su vez, forma parte de Renew Europe, el grupo liberal europeo, liderado por el presidente de la República Francesca, Emmanuel Macron y donde ya militan el PNV y Coalición Canaria. Hay que recordar que Junts obtuvo un parlamentario europeo en las últimas elecciones con el prófugo Toni Comín como candidato, pero que el mismo no pudo tomar posesión de su escaño al no acudir al Congreso de los Diputados a retirar su credencial y jurar la constitución.
Para los liberales europeos, con 77 parlamentarios, la suma de más miembros es atractiva ante la pujanza de otros grupos que han debilitado su posición en la Eurocámara.