Donuts, en una imagen de archivo
Historias de Cataluña
El emprendedor de Lérida que trajo los donuts a España tras un viaje a Nueva York
Andreu Costafreda apostó por el bollo con agujero en los sesenta y creó un imperio de bollería que acabó en manos de Bimbo
Un panadero de Lérida cambió los desayunos de varias generaciones de españoles después de un viaje a Nueva York a principios de los años sesenta. Andreu Costafreda vio potencial en un bollo redondo con agujero que triunfaba entre los niños estadounidenses y decidió importar la idea.
La historia ha salido a la luz en Versió RAC1, coincidiendo con la sentencia del Tribunal Supremo que confirma a Bimbo como propietaria exclusiva de la marca Donuts en España.
El periodista Arturo Puente, que investigó la trayectoria del emprendedor catalán, explicó en el programa cómo Costafreda detectó el negocio al otro lado del Atlántico. A su vuelta montó dos empresas: Panrico y Donuts Corporation España, registrando rápidamente la marca para España y Portugal.
Según contó Puente en el citado programa, la estrategia era clara: replicar en España el éxito que tenía como desayuno y merienda infantil en Estados Unidos. La publicidad apuntaba precisamente a ese público.
La guerra del brioix
El producto desató lo que el periodista llamó «la guerra del brioix». Competidores como la Pantera Rosa, el Tigretón y los Phoskitos lucharon por hacerse con el mercado de la bollería redonda.
Cuando Costafreda murió en 1998, sus tres hijos heredaron el negocio y lo vendieron poco después por 900 millones de euros. Tras pasar por un fondo de inversión, la marca terminó en Bimbo, precisamente uno de sus viejos rivales.
Lo que empezó como intuición comercial en las calles de Nueva York se convirtió en un fenómeno que marcó la infancia de millones de españoles.