El CEO confirma los peores pronósticos de Junts
Crisis en Junts
El dilema imposible de Puigdemont: pierde votantes por atarse a Sánchez pero los que le quedan apoyan al PSOE
Los votantes más críticos con Sánchez e Illa son los más proclives a saltar al barco de Orriols, según los datos del CEO
Lo que tanto temían en Junts ya está aquí: este lunes, el Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat –conocido popularmente como el ‘CIS catalán’– publicaba la tercera ola de su Barómetro de Opinión Política, en la que se incluye una encuesta preelectoral que prevé un «empate técnico» entre los de Carles Puigdemont y Aliança Catalana (AC), el partido ultranacionalista liderado por la alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols.
En concreto, según esta investigación, ambos partidos obtendrían una horquilla de entre 19 y 20 diputados en unas hipotéticas elecciones autonómicas, lo que supondría una debacle para Junts –que perdería entre 15 y 16 escaños– y un salto de gigante para AC, que multiplicaría por diez sus dos escaños actuales.
El CEO prevé un empate entre Junts y Alianza Catalana
Ante el shock, el portavoz de Junts, Josep Rius, salió rápidamente a decir que «los resultados que se publican nunca son los mismos de los que luego se expresan en las urnas», mientras que la propia Orriols se lo tomaba con sorna en X: «Si formara parte de la partitocracia general, estaría preocupada, y no por lo que diga o deje de decir el CEO, [sino] por lo que se dice a pie de calle», y zanjaba con un contundente «Cataluña orriolea».
Trasvase de votos
Lo que está claro –según señaló el director del CEO, Joan Rodríguez, al presentar los datos– es que la caída de un partido y el auge del otro son vasos comunicantes. «La caída de votos de Junts se sustenta sobre la pérdida directa de votantes que pasan a Aliança Catalana», aseguraba Rodríguez tras analizar unos datos según los cuales uno de cada cinco votantes de Puigdemont saltaría al barco de Orriols.
De hecho, al desglosar los datos por provincias, AC ya sería la primera fuerza en dos de las cuatro provincias catalanas: Lérida y Gerona. «Junts ya venía demostrando una tendencia de bajada, pero en los últimos meses se ha intensificado», ha destacado Rodríguez. El analista también ha destacado que no hay un único perfil demográfico que esté huyendo de Junts, sino que los motivos del éxodo son más bien ideológicos.
Cruzando las diversas variables que maneja el CEO, el principal punto que tienen en común los votantes que dejan el espacio postconvergente para ir al de la alcaldesa de Ripoll es «el rechazo a los gobiernos de Pedro Sánchez y Salvador Illa». De hecho, los votantes de Orriols son el grupo demográfico que muestra unos índices de rechazo más fuertes a los gobiernos socialistas, por debajo incluso que los votantes de PP o Vox.
El dilema de Puigdemont
Este análisis saca a relucir la compleja encrucijada al que se enfrenta Puigdemont: en palabras de Rodríguez, que «a medida que Junts pierde a sus votantes más críticos y que más rechazan a Salvador Illa, los que quedan son más homogéneos» en dar el aprobado a los gobiernos socialistas.
O, dicho de otra manera, según los datos recogidos por el CEO el «no pero sí» o «sí, pero no» de Puigdemont con Pedro Sánchez –y sus múltiples conatos de ruptura, que nunca lo han llegado a ser del todo– no han galvanizado a su electorado, sino que han expulsado hacia AC a los más descontentos, dejando ‘dentro’ solo a aquellos que ven con mejores ojos los pactos con los socialistas.
El presidente de Junts, Carles Puigdemont, en Perpiñán
El trabajo de campo de esta encuesta se llevó a cabo entre el 13 de octubre y el 11 de noviembre, por lo que recoge el antes y el después la escenificación de la ruptura entre Junts y el PSOE… y la conclusión es que no tuvo un gran efecto en el voto de Junts, pero sí en el de AC. «Las dudas sobre la orientación política de Junts favorecen a su principal adversario», apuntaba el director del CEO.
«A Junts se le abre un dilema estratégico», resumía Rodríguez en referencia al partido de Puigdemont, un líder cuyo apoyo entre la población catalana ha ido menguando, según recogen los últimos barómetros del ‘CIS catalán’. De hecho, en la pregunta sobre quién es el líder preferido de los encuestados a presidir la Generalitat, Puigdemont y Orriols también empatan, con el 8 % de los apoyos... pero uno lo hace de bajada, mientras la otra sigue de subida.