El tren accidentado, a 21 de enero de 2026, en Gelida, Barcelona, Catalunya (España). Ayer descarriló un tren de Rodalies por culpa de la caída de un muro de contención. El accidente dejó un fallecido, el maquinista, y numerosos heridos. Los Mossos d’Esquadra continúan con la investigación para esclarecer lo ocurrido. David Oller / Europa Press 21/1/2026
Cataluña volverá a quedarse sin Rodalies este sábado ante la incapacidad de Renfe y Adif para operar el servicio
Renfe y Adif admiten que no pueden garantizar la seguridad de la red tras varios accidentes y desprendimientos provocados por el temporal
Cataluña volverá a amanecer este sábado sin servicio de Rodalies después de que Renfe y Adif hayan comunicado al Govern su incapacidad para garantizar la operación de la red ferroviaria, según ha informado el departamento de Territorio de la Generalitat. La suspensión afecta tanto a los trenes de viajeros como a los de mercancías en toda la red.
La decisión se adoptó tras una reunión de más de ocho horas, celebrada en la sede del departamento de Territorio y que se prolongó hasta pasada la medianoche. En el encuentro participaron los consellers de Presidencia, Territorio e Interior, Albert Dalmau, Sílvia Paneque y Núria Parlon, junto a responsables de Renfe, Adif, Protección Civil, el Servei Català de Trànsit, los Mossos d’Esquadra, el Instituto Cartográfico y otros organismos implicados en la gestión de la crisis ferroviaria.
Pasadas las tres de la madrugada, la conselleria confirmó que el servicio de Rodalies quedará completamente suspendido desde este sábado, como ya ocurrió el miércoles y el jueves tras el accidente mortal registrado en Gelida (Barcelona). El Govern ha anunciado que se mantendrán servicios alternativos por carretera para garantizar la movilidad de los usuarios.
Todas las partes han acordado volver a reunirse este sábado a las nueve de la mañana, de nuevo en la sede de Territorio, con el objetivo de buscar soluciones que permitan restablecer el servicio lo antes posible.
Una crisis agravada por los desprendimientos
La actual crisis de movilidad en Cataluña se inició el martes 20, con un accidente en la línea R4 en Gelida, cuando un tren chocó contra un muro de contención que había caído sobre la vía como consecuencia de las fuertes lluvias. En el siniestro falleció un maquinista en prácticas y 37 personas resultaron heridas.
Ese mismo día, horas antes, se produjo otro incidente en la línea R1, entre Maçanet-Massanes y Tordera, donde un tren descarriló tras la salida de un eje al colisionar con una roca caída en la vía a causa del temporal, sin que se registraran heridos.
Ambos sucesos obligaron a suspender el servicio de Rodalies durante dos días en toda Cataluña, dejando sin tren a unos 400.000 usuarios.
El servicio se reanudó a primera hora del viernes en todas las líneas, aunque con retrasos y nuevas incidencias. De nuevo en la R1, un desprendimiento de tierras entre Blanes y Maçanet-Massanes obligó a detener la circulación. El maquinista logró frenar a tiempo y retroceder con los pasajeros hasta la estación más cercana.
El sindicato de maquinistas Semaf ha calificado de «intolerable» este nuevo incidente y ha asegurado que Renfe les ha comunicado su intención de paralizar el servicio en los tramos de Rodalies catalogados con riesgo de desprendimiento. Según el sindicato, ingenieros geotécnicos de Adif se desplazarán a estos puntos para evaluar la situación y determinar las condiciones de seguridad de la red.
La sucesión de accidentes e interrupciones vuelve a poner en evidencia la fragilidad del servicio ferroviario y la dificultad de garantizar una movilidad segura y fiable para cientos de miles de usuarios.