La consejera Sílvia Paneque, en una rueda de prensa
Cataluña
El gobierno catalán mantiene su plan piloto sobre bajas laborales y defiende que garantiza recursos sanitarios
La portavoz del Govern, Sílvia Paneque, asegura que los criterios seguirán siendo exclusivamente médicos mientras sindicatos y partidos piden retirarlo
El Govern va a mantener las pruebas piloto para mejorar la gestión de las bajas laborales en los centros de atención primaria pese a las críticas de sindicatos y de los partidos de izquierdas. La portavoz del ejecutivo, Sílvia Paneque, ha defendido que la iniciativa busca «asegurar los recursos» de los profesionales sanitarios y acelerar diagnósticos, y ha negado que implique recortes en la duración de las incapacidades temporales.
En rueda de prensa en el Palau de la Generalitat, Paneque ha subrayado que el criterio clínico seguirá siendo el único determinante: «No se trata de reducir bajas ni tiempos, sino de que duren lo que deben durar: ni más ni menos». Según ha explicado, el objetivo es evitar prolongaciones innecesarias cuando faltan pruebas diagnósticas o evaluaciones médicas.
El plan, anunciado el domingo, consiste en pruebas voluntarias en los CAP sin penalizaciones económicas para los centros y orientadas a acortar los tiempos de diagnóstico. Incluye mecanismos de reconocimiento para los centros que logren reducir la duración de las bajas, aunque la portavoz del Govern ha evitado definirlos como incentivos.
Críticas de partidos y sindicatos
Los grupos de ERC, Comuns y CUP han solicitado la comparecencia de la consejera de Salud, Olga Pané, al considerar que la medida puede aumentar la presión sobre los equipos de primaria y suponer una vulneración de derechos laborales. En la misma línea, los sindicatos CCOO, UGT y Metges de Catalunya reclaman su retirada porque creen que puede «coaccionar el criterio médico».
Paneque ha respondido que la titular de Salud está «a disposición» del Parlament para dar explicaciones y ha reiterado que la propuesta pretende precisamente facilitar la labor clínica mediante más recursos administrativos y diagnósticos.
El Ejecutivo se muestra dispuesto a someter la iniciativa a debate parlamentario, aunque insiste en que el modelo mejora el sistema actual. Mientras tanto, el proyecto seguirá en marcha en fase piloto, en un contexto de creciente presión asistencial en la atención primaria.