El escritor Eduardo Mendoza recibió el Premio Princesa de Asturias de las Letras en 2025
Cataluña
Las juventudes de Junts redoblan la cacería contra Eduardo Mendoza por Sant Jordi
La Joventut Nacionalista de Cataluña usará más de 40 carpas el 23 de abril para promover la retirada de la Creu de Sant Jordi al escritor barcelonés tras sus críticas a la festividad y su defensa del Día del Libro
La Joventut Nacionalista de Cataluña (JNC), las juventudes de Junts, ha decidido intensificar su campaña para pedir a la Generalitat la retirada de la Creu de Sant Jordi concedida a Eduardo Mendoza. Según ha avanzado la prensa nacional y han confirmado a la agencia EFE, la organización juvenil desplegará más de 40 carpas por toda Cataluña durante la Diada del 23 de abril para recabar apoyos a esa petición .
Desde estos puntos informativos, los militantes repartirán octavillas en las que se anima a solicitar formalmente la retirada de la distinción, vinculando esa demanda a las recientes palabras del escritor sobre la festividad de Sant Jordi, a la que contrapuso la denominación clásica de Día del Libro.
La controversia estalló durante la presentación en Barcelona de su nueva novela, La intriga del funeral inconveniente, cuando el autor, de 81 años, defendió que el 23 de abril debería llamarse Día del Libro y no «Sant Jordi». Mendoza recordó que históricamente la jornada se conocía como Día del Libro y sostuvo que «Sant Jordi no pinta nada», porque no tiene relación con la literatura.
Con su habitual ironía, el escritor barcelonés añadió que el legendario caballero «era un maltratador de animales y seguramente no sabía leer», una frase que él mismo enmarcó en un tono humorístico y que fue secundada públicamente por el diseñador Xavier Mariscal. A partir de ese momento, el independentismo catalán más militante reaccionó con una cascada de reproches en redes sociales y en el ámbito político, señalando al novelista como objetivo de su indignación.
La maquinaria nacionalista
Lejos de limitarse a la crítica pública, la JNC ha articulado una campaña organizada para traducir el malestar del nacionalismo en presión institucional contra el escritor. La organización ha elaborado carteles específicos para redes sociales y una guía práctica en la que se detalla paso a paso cómo pedir a la Generalitat la retirada de la Creu de Sant Jordi a Mendoza .
Las octavillas que repartirán en las carpas el día 23 replicarán esa estética y contendrán un código QR que dirige directamente a la página web oficial de la Generalitat donde puede registrarse la solicitud, acompañada incluso de un texto modelo para facilitar el trámite.
Con esta estrategia, las juventudes de Junts buscan convertir un comentario irónico sobre una tradición en un expediente administrativo contra un autor que encarna la Barcelona culta y abierta que el nacionalismo trata desde hace años de arrinconar.
Puigdemont se suma al ataque
El expresidente de la Generalitat y líder de Junts, Carles Puigdemont, no ha dejado pasar la ocasión para cargar también contra Mendoza . En una publicación en la red social X, el prófugo de la Justicia española acusó a quienes cuestionan la celebración de Sant Jordi de ser «resentidos» con la catalanidad y presentó la crítica del escritor como una especie de ajuste de cuentas con la eclosión identitaria tras la muerte de Franco .
El presidente de Junts, Carles Puigdemont
«Es la venganza de los resentidos. De los que vivieron con amargura la eclosión de la catalanidad tras la muerte de Franco», escribió Puigdemont, elevando el tono político de una polémica que había nacido en un contexto literario.
Otros dirigentes del espacio independentista, como la expresidenta del Parlament Laura Borràs o el dirigente de Alhora Jordi Graupera, han contribuido en los últimos días a alimentar la campaña contra el novelista, presentándole como un enemigo de la identidad catalana por el simple hecho de cuestionar una etiqueta.
Mendoza, una trayectoria literaria frente a la quema de libros
Frente a esa ofensiva, queda la figura de Eduardo Mendoza, Premio Cervantes, autor de obras como La ciudad de los prodigios o Sin noticias de Gurb y uno de los grandes nombres de las letras españolas surgidos de Barcelona en el último medio siglo.
Varios medios han revelado que sectores del independentismo radical han ido incluso más allá de la retirada de honores, promoviendo actos simbólicos como quemar libros del autor durante la noche de San Juan como castigo por su supuesta «catalanofobia».
Mientras el nacionalismo intenta convertir una broma sobre Sant Jordi en un motivo de escarnio público, Mendoza ha reiterado su compromiso con la literatura y su visión crítica, pero no hostil, de la realidad catalana, subrayando en otras ocasiones la necesidad de razonar sobre Cataluña lejos de los estereotipos identitarios.
En este contexto, la campaña para revocarle la Creu de Sant Jordi se inscribe en una dinámica más amplia de señalamiento contra voces que, desde dentro de Cataluña, no se pliegan a los dogmas del independentismo, una deriva que preocupa a buena parte del mundo cultural y al conjunto de la sociedad española.