Hospital Sant Joan de Déu, Barcelona
Cataluña
Cataluña multará a varios centros sanitarios por no detectar al bebé maltratado por sus padres en Barcelona
Salut prepara sanciones a varios hospitales y centros de primaria por no detectar a tiempo los indicios de violencia sobre el bebé de Barcelona, en un caso que evidencia un grave fallo del sistema de protección al menor.
La Consejería de Salud de la Generalitat de Cataluña ultima sanciones contra algunos de los hospitales y centros de atención primaria que atendieron al bebé de pocas semanas gravemente maltratado en Barcelona sin activar a tiempo los protocolos de violencia infantil.
El caso ha destapado una grave cadena de errores del sistema sanitario catalán. La intención de multar al Hospital de Sant Pau y la posible sanción a otros dispositivos fue adelantada por El Periódico y posteriormente confirmada por la agencia ACN.
Cuatro centros sin activar el protocolo
El bebé, de poco más de un mes, fue llevado por sus padres, ahora en prisión provisional, a al menos tres hospitales y un centro de atención primaria de Barcelona entre el 1 y el 16 de marzo, sin que en ninguna de esas primeras visitas se activaran los mecanismos de alerta, pese a la presencia de hematomas y lesiones compatibles con maltrato físico y sexual, según ha detallado el propio Departameno de Salud.
Entre los centros figuran el CAP Roger de Flor, el Hospital del Mar, el Hospital Sant Joan de Déu y el Hospital de Sant Pau, donde finalmente, en una segunda visita el 16 de marzo, sí se pulsó el «botón» del protocolo de maltrato infantil y el menor fue derivado al Vall d’Hebron, hospital de referencia en estos casos.
Según la investigación interna, el hecho de que cada visita se realizara en un centro distinto dificultó la trazabilidad, a pesar de que todas las consultas quedaban registradas en la historia clínica compartida. El caso ha conmocionado a la opinión pública por la gravedad de las lesiones detectadas —incluidas fracturas y lesiones anales compatibles con agresión sexual— y por la prolongación en el tiempo de una situación que no fue detectada a pesar del contacto reiterado con el sistema sanitario.
La propia directora general de Ordenación y Regulación Sanitaria de la Conselleria, Clara Pareja, ha reconocido que «el sistema ha fallado en diferentes aspectos». Entre los factores señalados por Salut figura una «discriminación positiva» hacia la familia, motivada por el hecho de que la madre del bebé trabaja como enfermera en el hospital de Vall d’Hebron, lo que habría generado un exceso de confianza por parte de los profesionales que atendieron al niño.
De acuerdo con esta versión, los sanitarios asumieron como verosímil el relato de los progenitores y no aplicaron con el rigor debido el criterio básico que establece que cualquier hematoma en un bebé, especialmente en zonas como genitales, orejas o nalgas, debe disparar de inmediato la sospecha y la activación del protocolo de violencia infantil. Salut apunta también a otros «elementos distractores» y a la resistencia psicológica de algunos profesionales a creer que pudiera tratarse de agresiones tan graves a un recién nacido.
Sanciones económicas y revisión de protocolos
La Conselleria de Salut da por hecho que impondrá una sanción al Hospital de Sant Pau por no haber activado el protocolo en la primera visita, aunque sí lo hizo en la segunda, y estudia si extender las multas al Hospital Sant Joan de Déu y al CAP Roger de Flor, mientras que el Hospital del Mar quedaría fuera de las medidas punitivas, según la información adelantada por El Periódico y confirmada por otras cabeceras. Las sanciones, que se prevé que sean económicas y se completen con medidas correctoras, recaerán sobre los centros y no de forma individual sobre los profesionales implicados, de acuerdo con el criterio expuesto por Salut.
Paralelamente, el departamento ha abierto una investigación interna de carácter documental, ha interrogado a todos los profesionales que intervinieron en la atención al bebé y se ha comprometido a revisar los protocolos y reforzar la formación específica en detección de maltrato infantil en hospitales y atención primaria. Las conclusiones de esta investigación se conocerán en las próximas semanas, mientras el menor permanece bajo tutela de la Generalitat, en una familia de acogida, tras haber pasado por la UCI y sobrevivir a unas lesiones que podrían dejar secuelas a largo plazo, según las autoridades sanitarias.