La portavoz del gobierno de la Generalitat, Sílvia Paneque, este martes
Cataluña
El gobierno catalán abre la puerta a un plan alternativo al Consorcio de Inversiones sin pasar por el Congreso
El Govern insiste en que el fracaso del acuerdo no altera la negociación presupuestaria con ERC
El Govern busca vías para esquivar el bloqueo parlamentario al Consorcio de Inversiones. Tras el rechazo de esta herramienta en el Congreso de los Diputados, la portavoz del ejecutivo catalán, Sílvia Paneque, ha confirmado que se trabaja en un mecanismo alternativo que permita cumplir los mismos objetivos sin depender de una votación en las Cortes.
En la rueda de prensa posterior al Consejo Ejecutivo, Paneque ha dejado clara la desconfianza del Govern respecto a las mayorías parlamentarias en Madrid. «Viendo las posiciones, sería bueno encontrar una fórmula que no tenga que pasar por el Congreso», ha señalado. De ahí que haya abierto la puerta a un instrumento que evite el veto de los grupos que tumbaron el Consorcio, entre ellos PP, Vox y Junts.
La herramienta original, pactada entre el ejecutivo de Illa y ERC, pretendía reforzar el control y la ejecución de las inversiones del Estado en Cataluña, especialmente en infraestructuras. Su caída en la Cámara baja frustró uno de los pilares del acuerdo político que debía allanar el camino para la aprobación de los presupuestos autonómicos.
Pese a ello, el Govern insiste en que el nuevo mecanismo, aún sin concretar públicamente, tendrá «los mismos efectos» que el Consorcio. Las negociaciones con ERC continúan, aunque con discreción, y sin que de momento se hayan detallado ni su forma jurídica ni el encaje institucional que tendría.
Paneque ha sido especialmente crítica con Junts per Catalunya, a quien ha reprochado haber dejado pasar una oportunidad de «hacer frente común» en defensa de los intereses catalanes. A su juicio, el rechazo al Consorcio resulta difícil de entender en un contexto marcado por el déficit histórico de inversión en infraestructuras.
Con todo, la portavoz ha querido desvincular este revés del calendario presupuestario. El Ejecutivo mantiene su hoja de ruta y confía en cerrar un acuerdo con ERC antes del verano. «Seguimos trabajando al mismo ritmo», ha asegurado, insistiendo en que el objetivo es que las cuentas entren en vigor antes de que finalice el periodo de sesiones.
Así, mientras se redefine el instrumento para canalizar y supervisar las inversiones estatales, el Govern trata de preservar la estabilidad de sus acuerdos parlamentarios y evitar que el bloqueo en Madrid vuelva a condicionar su agenda económica.