Júlia Calvet, portavoz nacional de Juventud de Vox
Cataluña
Vox denuncia que la UB ofrece a alumnos colaborar para tramitar expedientes de regularización de inmigrantes
La diputada Júlia Calvet considera que «las universidades están para estudiar, no para ser oficinas de ONGs»
La diputada de VOX en el Parlament, Júlia Calvet, ha denunciado públicamente una iniciativa de la Universidad de Barcelona (UB) dirigida a estudiantes de Derecho por la que se les invita a colaborar de forma voluntaria en la revisión de expedientes vinculados a procesos de regularización de personas migrantes.
La polémica surge a raíz de un correo electrónico enviado a alumnos de la Facultad de Derecho, en el que se plantea la posibilidad de participar en tareas de apoyo relacionadas con estos procedimientos. En concreto, se dice a los estudiantes que, si se animan a participar en el programa, «deberás revisar expedientes para presentar en esta regularización extraordinaria, bajo la supervisión de abogadas de la entidad, que, además, te darán formación práctica antes de empezar».
Y eso sí, se deja claro que esta contribución será reconocida como «voluntariado» por la Fundación Solidaridad de la Universidad de Barcelona. Y esto es lo que ha provocado las críticas de la diputada, tanto por el contenido de la actividad como por las condiciones en las que se propone.
Calvet ha cuestionado el papel de la universidad pública en este tipo de iniciativas. A su juicio, este ofrecimiento desdibuja la función académica de la institución y la sitúa en un terreno que considera ajeno a la formación universitaria. «Quieren aprovecharse del trabajo voluntario y gratuito de unos chavales», ha afirmado, vinculando además esta práctica con el contexto político más amplio de las políticas migratorias.
Críticas al enfoque formativo
Desde VOX sostienen que la propuesta no responde a criterios estrictamente académicos. En palabras de la diputada, «esto no es formación jurídica», sino una utilización de estudiantes como apoyo en procesos administrativos con carga política. En este sentido, ha defendido que la universidad debería centrarse en la excelencia académica y no en iniciativas que, a su juicio, pueden interpretarse como activismo.
Calvet también ha puesto el foco en las condiciones del supuesto voluntariado. Ha subrayado que los estudiantes catalanes afrontan algunas de las matrículas más elevadas del sistema universitario español, lo que, según afirma, contrasta con propuestas de colaboración no remunerada. «Es una tomadura de pelo a la mayoría de los estudiantes», ha señalado.