El lugar donde L. B. mató a una mujer el pasado sábado, en Esplugues de Llobregat (Barcelona)

El lugar donde L. B. mató a una mujer el pasado sábado, en Esplugues de Llobregat (Barcelona)EFE

Crimen en Barcelona

Los Mossos examinan el teléfono del asesino de Esplugues para descartar que consumiese contenido yihadista

La consejera de Interior no descarta «del todo» que el homicida profiriera gritos islamistas al cometer el crimen

Los Mossos d’Esquadra han podido acceder al teléfono móvil del presunto autor del asesinato a plena luz del día en Esplugues de Llobregat (Barcelona) el pasado sábado y están realizando indagaciones para averiguar si consumía contenido de tipo yihadista. Así lo ha confirmado este miércoles el intendente del cuerpo Toni Rodríguez, en una entrevista concedida a Catalunya Ràdio, en la que, no obstante, ha señalado que la investigación cada vez está «más alejada» de la hipótesis terrorista.

«Nos acercamos cada vez más a que la causa del crimen sea una alteración, o un brote», ha señalado Rodríguez, quien sin embargo ha confirmado que la policía está examinando en estos momentos el móvil para concluir si hay o no indicios de radicalización yihadista. «Esto va más lento, la tecnología tiene un tempo que a veces acompaña y a veces no, y ahora estamos en este análisis», ha dicho el intendente.

El detenido –que responde a las iniciales L. B., tiene 37 años y es de nacionalidad marroquí– ingresó este miércoles en prisión, pero su caso no se ha trasladado a la Audiencia Nacional, lo que –según Rodríguez– evidencia que la hipótesis terrorista no es la predominante. En la misma dirección se ha expresado este miércoles la consejera de Interior, Núria Parlon, quien en una entrevista en RTVE ha insistido en que el móvil yihadista no es la principal hipótesis con que trabajan los Mossos.

La consellera de Interior, Núria Parlón, en el Parlament, en una imagen de archivo

La consejera de Interior, Núria Parlón, en el ParlamentDavid Zorrakino / Europa Press

Parlon, preguntada por si el detenido habría proferido gritos islamistas, ha dicho que «no lo puedo desmentir, pero [esa información] no la tenemos confirmada». La consejera ha expresado que la información tiene que contrastarse mejor, que ha salido a través del boca oreja de personas que en teoría actuaban como testimonios del suceso y ha remarcado que la principal hipótesis del crimen es que el arrestado estaba supuestamente en una situación «de delirio, de descontrol, de actuar fuera de lo que se presupone que es el estado de equilibrio social y mental».

Antecedentes en Burgos

L. B. ingresó este martes en la prisión de Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona). En concreto, según ha adelantado El Periódico, en la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica Penitenciaria (UHPP), donde sigue un tratamiento médico. Los forenses que lo examinaron antes de la comparecencia en el juzgado concluyeron que podría sufrir un problema de salud mental. El acusado señaló entonces –según el citado medio– que no recordaba casi nada de lo ocurrido el sábado.

El detenido tiene antecedentes penales por una serie de episodios violentos que protagonizó en Burgos en un mismo día de agosto de 2022. La Policía Local lo detuvo por varios incidentes, como amenazar a policías en ropa interior y con un palo, atrincherarse en una de las torres del castillo de la ciudad y lanzar piedras a ciudadanos o incluso proferir proclamas islamistas.

Según recoge El Caso, tras ser detenido entonces L. B. ingresó en el módulo de psiquiatría del Hospital Universitario de Burgos. La investigación de hace cuatro años no encontró ningún vínculo con redes de reclutamiento yihadistas ni con procesos de radicalización, más allá de los gritos lanzados en el momento de enajenación, y es previsible que con lo ocurrido en esta ocasión en Esplugues –unos incidentes a priori parecidos, pero que han tenido un final trágico– ocurra algo similar.

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