La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, en el Parlament
Orriols desbanca a Puigdemont en una encuesta y sitúa a Aliança Catalana como segunda fuerza soberanista
El sondeo, difundido por el diario Ara, refleja un fuerte trasvase de voto dentro del bloque independentista, con el PSC en cabeza y un escenario marcado por la fragmentación y el desgaste de los partidos tradicionales
Un sondeo difundido en Cataluña y hecho por el diari ARA —un medio tradicionalmente alineado con posiciones cercanas a Esquerra Republicana—apunta a un fuerte crecimiento de la formación de Sílvia Orriols, que duplicaría en escaños a Junts, aunque los datos proceden de un medio próximo a ERC y deben interpretarse con cautela.
Una encuesta publicada recientemente en el diari ARA sitúa a Aliança Catalana, liderada por Sílvia Orriols, en una posición de notable avance electoral, hasta el punto de superar con claridad a Junts per Catalunya, el partido del expresidente Carles Puigdemont. Según este sondeo, la formación de Orriols obtendría aproximadamente el doble de representación parlamentaria que la lista posconvergente en unas hipotéticas elecciones autonómicas.
El estudio dibuja un escenario de profunda reconfiguración del espacio separatista. En él, Junts sufriría un retroceso significativo, mientras que Aliança Catalana capitalizaría parte del descontento de un electorado independentista cada vez más fragmentado.
Aunque el PSC seguiría figurando como la fuerza más votada, y ERC registraría cierta mejora en sus expectativas, el dato más llamativo es la irrupción consolidada de Orriols, cuyo discurso identitario y crítico con las actuales políticas migratorias ha encontrado eco en sectores del independentismo descontentos con las formaciones tradicionales.
Con todo, el origen de la encuesta obliga a una lectura prudente. El hecho de que el sondeo proceda de un medio próximo a ERC introduce un elemento de posible sesgo, especialmente en un contexto político marcado por la competencia interna dentro del bloque separatista. Diversos analistas recuerdan que este tipo de estudios no siempre anticipan con precisión el comportamiento electoral real y pueden responder también a estrategias de posicionamiento político.
En cualquier caso, la tendencia que refleja el sondeo coincide con una percepción creciente en Cataluña: el desgaste de los partidos que han liderado el proceso independentista en la última década y la aparición de nuevas opciones que buscan canalizar el malestar ciudadano ante la inseguridad, la inmigración descontrolada y la falta de rumbo político.
El eventual ascenso de Aliança Catalana, de confirmarse en las urnas, supondría un nuevo desafío para el bloque separatista y añadiría mayor fragmentación a un Parlamento catalán ya de por sí dividido.