Protesta de médicos en Cataluña
21 días sin hablar en español al médico: el reto lingüístico que busca expulsar el castellano de la sanidad catalana
La campaña «Mantinc el català: repte 21 dies», promovida por entidades nacionalistas, anima a hablar «solo en catalán» durante tres semanas, con especial presión en centros de salud, hospitales y consultas
La campaña «Mantinc el català: repte 21 dies» (mantengo el catalán: reto 21 días) insta a los catalanohablantes, y en particular a médicos y personal sanitario, a dirigirse únicamente en catalán durante 21 días en todas sus conversaciones, con énfasis en consultas médicas, centros de salud y hospitales. Según recoge la web oficial repte21dies.cat, la iniciativa se presenta como un reto de «hábitos lingüísticos», pero en la práctica impulsa a excluir el español incluso en un ámbito tan sensible como la relación entre médico y paciente.
El reto: «parlar només en català durant 21 dies»
La propia web oficial repte21dies.cat explica que está demostrado que para establecer un nuevo hábito hay que mantenerlo durante 21 días y que, por ello, el objetivo es «mantener durante 21 días el catalán en todos lados y con todo el mundo». A continuación, lanza al usuario la pregunta que define la campaña: «Serás capaz de hablar solo en catalán durante 21 días? Súmate a la iniciativa y explícanos cómo te ha ido».
El mensaje no se limita al entorno privado, sino que pretende consolidar el uso exclusivo del catalán en todos los espacios de la vida cotidiana. Otras iniciativas vinculadas al mismo formato de reto describen el objetivo de manera similar: hablar en catalán, «de entrada», con todo el mundo y en todas partes, durante tres semanas, para fijar un hábito permanente.
Presión específica en centros de salud, hospitales y consultas
La edición actual del «repte 21 dies» pone el foco explícitamente en la sanidad. Según explica la campaña, se trata de hablar en catalán durante 21 días “en todos lados y, especialmente, en los centros de salud, hospitales y consultas", lo que convierte el ámbito sanitario en el eje principal de la iniciativa.
Informaciones sobre el proyecto detallan que se invita a profesionales de la salud —médicos, enfermeras, recepcionistas, personal administrativo y técnicos— a dirigirse en catalán tanto a los pacientes como entre compañeros durante todo el periodo del reto. Los impulsores sostienen que el sistema sanitario es un «espacio clave de confianza y de acogida» y que «garantizar la presencia del catalán es garantizar derechos, proximidad y calidad humana». Bajo esa premisa, se anima a mantener el catalán siempre, también cuando la lengua habitual del paciente sea el español.
La «ONG del catalán» y la ingeniería de hábitos lingüísticos
La campaña está impulsada por la Coordinadora d’Associacions per la Llengua Catalana (CAL), una de las organizaciones que se presentan como defensoras del catalán y que actúan de facto como una «ONG del catalán». Esta entidad, junto con otras asociaciones en «defensa de la lengua», plantea el reto como una estrategia para que los catalanohablantes no cambien de idioma y mantengan siempre el catalán en sus conversaciones.
La lógica del proyecto se apoya en la idea de que mantener una práctica durante 21 días permite consolidar un nuevo hábito, trasladando este esquema al terreno lingüístico. Así, se ofrecen sesiones formativas y materiales de «asertividad lingüística» para ayudar a los participantes a sostener el catalán en todas sus interacciones, evitando el «automatismo» de pasar al español ante desconocidos o en contextos formales.
Desde la óptica de la convivencia lingüística, el planteamiento deja en segundo plano la libertad del ciudadano para usar la lengua oficial que prefiera —incluido el español— y refuerza una dinámica en la que el catalán se presenta como opción obligada en servicios básicos, con especial intensidad en la sanidad.