La consejera delegada de ICF, Vanessa Servera; la consejera de Economía, Alicia Romero; el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el presidente del ICF, Juli Fernández

Europa Press
29/5/2026

La consejera delegada de ICF, Vanessa Servera; la consejera de Economía, Alicia Romero; el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el presidente del ICF, Juli FernándezEuropa Press

Economía

El Instituto Catalán de Finanzas, el «ICO catalán», quiere convertirse en un banco público

La apertura de cinco oficinas es una forma de calmar las ansias de los independentistas y los radicales

El Instituto Catalán de Finanzas (ICF) es un organismo de la Generalitat, equivalente al Instituto de Crédito Oficial (ICO), dedicado a otorgar financiación a las empresas, que cuenta con más de 40 años de trayectoria y cerca de 150 empleados.

En 2025 otorgó financiación por valor de 1.000 millones, un 18 % más que el año anterior. Según su consejera, Vanessa Servera, el ICF logró un beneficio de 36,1 millones, tiene una cartera de créditos de más de 2.700 millones y una morosidad del 6,6 %. Dicha morosidad es del triple de la banca, club en el que el ICF aspira a entrar, y que en el primer cuatrimestre del año declaro una morosidad del 2,4 %, la cifra más baja desde 2008.

Muchas veces desde los Comunes, la fuerza de extrema izquierda que da apoyo a Salvador Illa, se ha pedido al Govern que se dé un paso más y se convierta al ICF en un banco público. Ahora, pues, el ejecutivo regional se mueve en esa línea y desde el Instituto se ha anunciado la apertura de cinco oficinas físicas.

La primera de estas oficinas se abrirá en Lérida, donde desde el organismo financiero público se informa de que disponen de muchos clientes. El ICF hace mucho tiempo que tiene solicitada ficha bancaria al Banco de España para poder dar el salto a banco, y si la hubiera obtenido debería haber solicitado permiso al banco emisor para abrir dichas oficinas, pero se aprovecha del vacío legal que supone no tener dicha autorización para actuar como banco para anunciar la apertura de las oficinas durante 2027.

Conversión a banco

El ICF está pendiente de que se le otorgue ficha bancaria desde marzo 2021 cuando el gobierno autonómico, presidido por aquel entonces por el republicano Pere Aragonès, inició el trámite. Un año más tarde el Banco de España denegó la solicitud, pero eso no ha hecho desfallecer a la Generalitat de Cataluña.

La conversión del ICF en banco público es una exigencia no solo de los Comunes sino también de ERC, y la apertura de cinco oficinas es una forma de calmar las ansias de los independentistas y los radicales ante la lentitud de un proceso que debería tener el visto bueno final del Banco Central Europeo y que, por lo tanto, es incierto.

El argumento formal del ICF para abrir dichas oficinas no es el de forzar los progresos en su intento de convertirse en un banco público, sino el de ubicar en un espacio accesible a las 18 personas que actualmente realizan laborales comerciales para el ICF.

En 2025 el ICF financió a 1.679 empresas y destacó su apuesta por tres sectores: la industria, el comercio y turismo y el sector de la vivienda. En la línea de actuar como un banco creo una línea de financiación personal para jóvenes que quieren adquirir un inmueble del que se beneficiaron 738 jóvenes a los que se ha financiado un máximo del 20 % del inmueble con una cantidad máxima de 50.000 euros.

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