Estudiantes en un aula, en una imagen de archivo
Educación
Un estudio concluye que la inmersión en catalán retrasa medio curso a los alumnos nativos que hablan español
Un informe de Societat Civil Catalana concluye que la exclusión del castellano en las aulas ha sido una «rémora» para el rendimiento general del sistema
De un tiempo a esta parte se han vertido muchas críticas al modelo educativo de inmersión lingüística en catalán, que ha asumido como propio el gobierno de Salvador Illa, recogiendo los postulados de sus predecesores nacionalistas. Sin embargo, pocas veces se presentan con tanta contundencia como en el informe presentado este jueves por Societat Civil Catalana, que concluye que este enfoque ha sido una «rémora» para el rendimiento general del sistema.
El estudio, titulado La educación en Cataluña. Un modelo de fracaso, discriminación e injusticia social, corre a cargo del analista de datos José Manuel Lacasa, uno de los mayores expertos de España en informes PISA. «El título es contundente, pero no es una calentura, sino la conclusión del análisis riguroso de datos oficiales, fiables y públicos», ha explicado en rueda de prensa la promotora y editora del informe, la expresidenta de SCC Elda Mata.
En concreto, se han usado los datos de PISA, PIRLS y TIMSS, además de la Encuesta de Usos Lingüísticos de la Población (EULP) impulsada por la Generalitat. Para el estudio no se han podido emplear los microdatos de la evaluaciones autonómicas catalanas realizadas por el Consejo Superior de Evaluación del Sistema Educativo (CSASE), y posteriormente por la Agencia de Evaluación y Prospectiva de la Educación (APE), porque la Generalitat no los ha facilitado, a pesar de múltiples peticiones formales.
Lacasa, Ramos y Mata, en la rueda de prensa
Una de las principales conclusiones que presenta el informe es que la inmersión lingüística ha sido una «rémora» para el rendimiento general del sistema, e introduce «medidas discriminatorias contra la mayoría de los alumnos de Cataluña, aquellos que tienen el castellano como lengua materna». En concreto, Lacasa constata que la exclusión del español provoca un retraso equivalente a aproximadamente medio año de escolarización en el rendimiento de los alumnos castellanoparlantes respecto a los catalanoparlantes.
«La discriminación promedio por lengua hablada en casa, medida a través de las distintas ediciones de PISA, es de alrededor de diez puntos en las distintas materias evaluadas, lo que equivale aproximadamente a medio año de escolarización», reza el informe. Cabe señalar que el análisis solamente incluye los datos de los alumnos nativos; esto es, nacidos en España y con al menos un progenitor nacido en el país.
Otros efectos en el sistema
No es el único efecto en el sistema: el estudio de los datos PISA también revela que hay una mayor proporción de alumnos castellanoparlantes con un rendimiento equivalente al fracaso escolar en todas las materias evaluadas, y que los alumnos nativos que tienen el español como lengua materna abandonan los estudios en mayor proporción, y alcanzan tasas de titulación universitaria sustantivamente más bajas que los alumnos catalanohablantes.
«Podemos aceptar que en los inicios de la democracia se quisiera corregir el no uso del catalán, pero la normalización se ha anormalizado", ha lamentado el presidente de SCC, Álex Ramos, lamentando que la inmersión lingüística, que tenía una “función» respetable en sus inicios, ha acabado generando «discriminación e injusticia social», además de generar una avería en el ascensor social.
«Hoy en día el nacionalismo catalán está asumiendo el papel del franquismo, porque impone a los niños nativos castellanoparlantes una educación que no es en su lengua materna», ha lamentado, defendiendo para Cataluña un modelo de «conjunción lingüística», en el que se busque la «convivencia e integración» de las lenguas cooficiales.