El diputado de Vox Joan Garriga interviene en el pleno del Parlament
Cataluña
Illa logra aprobar sus primeros Presupuestos y gana oxígeno para agotar la legislatura
Las cuentas, las primeras desde 2023, salen adelante gracias al acuerdo entre PSC, ERC y Comunes y consolidan la estabilidad del Govern en minoría.
El Govern de Salvador Illa ha logrado sacar adelante sus primeros Presupuestos. El Parlament ha aprobado este jueves las primeras cuentas del ejecutivo socialista gracias al acuerdo alcanzado con ERC y los Comunes, un respaldo que permite al presidente de la Generalitat afianzar su gobierno en minoría y ganar margen político para encarar el resto de la legislatura. Son, además, los primeros Presupuestos que aprueba la Cámara catalana desde 2023, poniendo fin al periodo más largo sin nuevas cuentas públicas en democracia.
El proyecto ha salido adelante con los votos del PSC-Units, ERC y Comunes, mientras que Junts, PP, Vox, CUP y Aliança Catalana han votado en contra. Las cuentas ascienden a 49.162 millones de euros, un 22,8% más que los últimos Presupuestos aprobados, y sitúan la sanidad, la educación y las políticas sociales como principales partidas de gasto.
En total, el 75% del presupuesto se destina al Estado del bienestar, según ha destacado la consejera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, que ha celebrado la aprobación porque, a su juicio, «Cataluña necesita estabilidad» y ha agradecido la voluntad de acuerdo de ERC y los Comunes.
La negociación, sin embargo, ha estado lejos de ser sencilla. El Govern llegó a retirar el proyecto el pasado mes de marzo al no haber cerrado un acuerdo con ERC por las discrepancias en torno a la recaudación del IRPF.
Tras semanas de conversaciones, ambas formaciones han desbloqueado el pacto incorporando compromisos como el refuerzo de la Agencia Tributaria de Cataluña, el impulso a la línea orbital ferroviaria o la creación de una sociedad estatal de inversiones en Cataluña. Con los Comunes, el acuerdo incluye más recursos para vivienda, la limitación de las compras especulativas y el refuerzo del Plan de Barrios.
Precisamente, los socios parlamentarios han aprovechado el debate para recordar al ejecutivo que el respaldo a las cuentas va acompañado de exigencias. La portavoz de ERC, Ester Capella, ha advertido de que, con los Presupuestos ya aprobados, el Govern «ya no tiene excusas» para retrasar acuerdos ni aplazar decisiones, y ha reivindicado que el pacto permite a Catalunya ganar capacidad de decisión.
Desde los Comunes, Jéssica Albiach ha reclamado un plan anticorrupción y ha avisado de que mantendrá la presión sobre el Ejecutivo para que cumpla los compromisos alcanzados en materias como vivienda, Rodalies o el refuerzo de los servicios públicos.
Críticas de la oposición
La oposición ha cargado con dureza contra unas cuentas que considera insuficientes. Desde Junts, el vicepresidente del partido, Toni Castellà, ha acusado a Salvador Illa de gobernar con «arrogancia» pese a no disponer de mayoría absoluta y ha sostenido que los Presupuestos evidencian que el Govern carece de un «proyecto de país». Además, ha reprochado al Ejecutivo haber necesitado casi dos años para aprobar las cuentas, después de haberlas registrado y retirado por falta de apoyos, y ha insistido en que Cataluña continúa lastrada por el déficit fiscal y necesita un concierto económico.
Por su parte, el PP ha asegurado que las cuentas «no son los Presupuestos que necesita Cataluña», sino los que necesitan Salvador Illa «para seguir gobernando» y Pedro Sánchez «para seguir resistiendo». Su portavoz, Juan Fernández, ha acusado al Govern de asfixiar a la clase media con una mayor presión fiscal y ha defendido que Cataluña debe «pasar página» tanto del nacionalismo como del modelo socialista.
El portavoz del grupo parlamentario de Vox, Joan Garriga, también ha rechazado el proyecto al considerar que dibuja una «Cataluña imaginaria» alejada de la realidad y ha advertido de que serán los únicos Presupuestos de la legislatura. La CUP, por su parte, ha justificado su voto en contra porque entiende que las cuentas no están «a la altura del país» y carecen de la ambición necesaria para dar respuesta a los principales problemas de Catalunya. Aliança Catalana, finalmente, ha acusado al Govern de buscar únicamente su supervivencia política y ha criticado a ERC por renunciar, a su juicio, a avances en materia de financiación y recaudación tributaria.
Más allá de las cifras, la aprobación tiene una evidente lectura política. Los Presupuestos consolidan la mayoría de investidura formada por PSC, ERC y Comuns y despejan el horizonte del ejecutivo de Salvador Illa, que ha logrado sacar adelante la principal ley de la legislatura después de meses de incertidumbre.
Aunque el Govern mantiene como objetivo aprobar unas nuevas cuentas en 2027, la coincidencia de las elecciones municipales y generales hace que tanto el Ejecutivo como sus socios asuman que será difícil reeditar un acuerdo presupuestario. Todo apunta, por tanto, a que las cuentas aprobadas este jueves pueden convertirse en el principal instrumento económico con el que Illa aspire a completar la legislatura.