El presidente de Plataforma Per la Llengua, Òscar Escuder, en una imagen de archivo
Cataluña
La «ONG del catalán» pide a sus seguidores que graben sus consultas al médico por si les habla en español
«En los países normales las cosas son obligatorias», lamentó Escuder
El presidente de la autodenominada «ONG del catalán» –Plataforma per la llengua (PxL)–, Òscar Escuder, ha sido uno de los ponentes de la 58ª edición de la Universidad Catalana de Verano (UCE), el principal evento anual del nacionalismo y el pancatalanismo del mes de agosto. En su ponencia, ofrecida este lunes, Escuder abordó una de las obsesiones de la entidad que preside, en una charla titulada «el combate por la lengua en el ámbito de la salud».
En el marco de una mesa redonda con motivo del 90º aniversario del Diccionario de medicina del doctor Manuel Corachan, Escuder lamentó que el catalán no está garantizado en el ámbito de la salud, ha reclamado a las administraciones que velen por ello y ha pedido a los ciudadanos una actitud activa. «Si somos suficientemente previsores hemos de entrar a la consulta del médico grabando lo que pasa», llegó a decir.
El presidente de PxL, que es cirujano maxilofacial, ha defendido que los usuarios deben hacer llegar sus quejas cuando sean atendidos en español. «Sirve para que la señora consejera de Salud [Olga Pané] no pueda decir que no hay quejas», dijo, antes de insistir en que el problema es «muy grave» y requiere este tipo de medidas.
Estudiantes de Medicina
En su ponencia, Escuder también lamentó que un 40% de las 1.333 plazas anuales de los estudios de Medicina en las universidades catalanas sean ocupadas por estudiantes procedentes de otras comunidades autónomas. Ante la complicación de modificar el actual sistema de distrito universitario único, el presidente de PxL planteó establecer pruebas previas de catalán para poder acceder a estos estudios.
En concreto, defendía que los estudiantes que quieran estudiar Medicina en Cataluña tengan que demostrar un nivel B2 de catalán, algo que, dice, ya se aplica en los estudios de Magisterio. «Los gobiernos no se atreven a hacerlo porque quedaría feo», reconocía.
Además, también señaló que los médicos y enfermeros que accedan a una plaza en Cataluña deberían acreditar un C1 de catalán. «En los países normales las cosas son obligatorias», señaló, reclamando como objetivo «realista» que en un plazo de entre dos y tres años todos los profesionales acrediten el B2 de catalán.