Pisos en Barcelona, en una imagen de archivo
Vivienda
Los ‘pisos patera’ se multiplican en la zona más poblada de Cataluña: más de 2.300 solo en Barcelona
El PP exige a Collboni que establezca como límite para nuevas altas en el padrón municipal el umbral máximo de ocupación
Los llamados ‘pisos patera’ se han cronificado en el área metropolitana de Barcelona en los últimos. Según datos del padrón municipal recogidos por El Periódico, la capital catalana contaba en 2025 con un total de 2.328 viviendas con más de diez personas empadronadas, prácticamente el doble que cuatro años antes: en 2021 solamente 1.279 pisos superaban la decena de empadronados.
La cifra de 2025 es, no obstante, ligeramente inferior a la del año anterior: en 2024 el padrón identificaba 2.546 inmuebles en esta categoría. Algunos de estos casos, además, cuentan con más de 20, e incluso más de 30 personas, inscritas en la misma vivienda. Entidades como Cáritas han denunciado en muchas ocasiones los negocios irregulares a costa de empadronar a familias vulnerables en pisos masificados.
Otra ciudad del área metropolitana que también ha experimentado un crecimiento de los pisos patera es L’Hospitalet de Llobregat, colindante con Barcelona y la segunda urbe más grande de Cataluña. En 2022 tenían 222 pisos con más de diez empadronados y este 2025 la cifra alcanzaba ya los 667.
Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) pasó en el mismo periodo de 226 a 312, y se sitúa como la tercera ciudad con más pisos de este tipo. Sin embargo, si se relacionan los pisos con más de diez empadronados con respecto al total de hogares, Santa Coloma encabeza el ránking, con 70,6 viviendas de este tipo por cada 10.000 hogares.
El PP exige poner límites
Tras hacerse públicos estos datos, el presidente del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, ha exigido al alcalde Jaume Collboni que establezca como límite para nuevas altas en el padrón municipal el umbral máximo de ocupación que corresponda a cada vivienda de acuerdo con su cédula de habitabilidad y la normativa vigente.
«Estamos ante una señal de alarma que el Ayuntamiento no puede limitarse a registrar estadísticamente. Si sabemos que una vivienda está preparada para albergar a un determinado número de personas, no tiene ningún sentido que el Ayuntamiento siga dando altas en el padrón indefinidamente como si el tamaño y las condiciones de esa vivienda no importaran», señala Sirera.
El líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, en una imagen de archivo
La normativa catalana ya contempla un umbral máximo de ocupación de las viviendas en función de su superficie y condiciones de habitabilidad. El decreto 141/2012 regula expresamente el estándar de superficie por persona y el umbral máximo de ocupación, mientras que la ley catalana del derecho a la vivienda define como sobreocupada aquella vivienda en la que se aloja un número excesivo de personas teniendo en cuenta precisamente esos estándares.
Sin embargo, el Ayuntamiento sostiene que la sobreocupación de una vivienda no puede invocarse como causa para denegar una inscripción en el padrón. Para Sirera, «esa interpretación puede conducir a una situación absurda: el propio Ayuntamiento reconoce administrativamente que una vivienda está sobreocupada y, al mismo tiempo, continúa empadronando a más personas en ella».
Asimismo, Sirera ha pedido que el Ayuntamiento cruce de forma sistemática los datos del padrón con la información disponible sobre superficie y habitabilidad de las viviendas y active inspecciones cuando detecte indicios de sobreocupación, empadronamientos irregulares o utilización fraudulenta de un domicilio.