Vista trasera de un aula en un colegio
Educación
Las escuelas cristianas catalanas piden que todos los alumnos pasen las pruebas de competencias
La FECC reclama que las pruebas de competencias de final de etapa vuelvan a ser censales en lugar de limitarse a una muestra representativa
La Fundación Escuela Cristiana de Cataluña (FECC) reclama que las pruebas de competencias de final de etapa vuelvan a ser censales –es decir, que se apliquen a todos los alumnos– en lugar de muestrales. El motivo, señalan en un comunicado difundido este lunes, es la necesidad de «seguir avanzando en la calidad educativa».
La FECC considera que este tipo de evaluaciones universales proporcionan información «rigurosa y útil» a los centros, y que esta les permite orientar sus planes de mejora, reforzar los aprendizajes de los alumnos y tomar decisiones pedagógicas «basadas en datos objetivos».
La secretaria general de la FECC, Meritxell Ruiz, apunta que las pruebas de competencias de final de etapa han sido, durante años, «una herramienta pedagógica muy valiosa» para los centros. Una herramienta que cobra más valor en un año en el que Cataluña no dispondrá de unos resultados de las pruebas PISA comparables al resto del mundo ni a ediciones anteriores, debido al fiasco con la exclusión de alumnos durante el proceso.
En concreto, el 23,2% de los alumnos de los 51 centros educativos seleccionados en 2025 quedaron exentos de realizar las pruebas por temas de discapacidad, trastornos de aprendizaje o por no dominar la lengua, a pesar de que la OCDE fija un límite del 5%. La Generalitat ha intentado zanjar la polémica señalando que hubo negligencias en el proceso, abriendo tres expedientes y cesando a la ‘número dos’ del departamento de Educación, Teresa Sambola.
Para Ruiz, de la FECC, esta situación hace que sea «necesario» preservar las pruebas de competencias básicas, porque «ofrecen continuidad y permiten seguir la evolución de los resultados educativos a lo largo del tiempo».
Más de 244.000 alumnos
La escuela cristiana arranca el curso con 368 centros educativos en 120 municipios catalanes: en total, escolarizan a 244.327 alumnos, en 10.058 aulas y con 19.145 docentes. Además, también hay 3.882 profesionales de administración y servicios.
Según señalan desde la FECC, la demanda de las familias por los colegios concertados ha aumentado en los últimos años. Recogiendo datos de Educación, destacan cómo en los últimos tres cursos las solicitudes como primera opción en la etapa de Infantil han pasado de 18.087 a 19.577, un 7,9% más, mientras que en Primaria han pasado de 5.994 a 7.046, lo que supone un aumento del 16,1%.
«Este incremento sostenido confirma que las familias continuan confiando plenamente en el modelo educativo de la escuela concertada», destacan desde la FECC. La entidad también recuerda que las escuelas concertadas firmaron en marzo un acuerdo con el Govern para mejorar progresivamente su financiación, y que este curso se empezará a desplegar dicho pacto, que incluye un incremento progresivo de las plantillas, entre otras medidas.