Casa Marià Pidelaserra
Sociedad
El Art Decó tuvo el primer rascacielos en Barcelona
Dos edificios emblemáticos que marcaron una época
El Art Decó, un estilo arquitectónico que combina elementos del constructivismo, cubismo, futurismo, Art Nouveau y el racionalismo de la Bauhaus, tuvo una fuerte presencia en diversas ciudades del mundo. En Tel-Aviv, por ejemplo, se encuentra la Ciudad Blanca, declarada Patrimonio de la Humanidad en 2003, con miles de edificios influenciados por la Bauhaus, muchos de ellos obra del arquitecto Arieh Sharon. En España, Melilla destaca por sus construcciones Art Decó, integradas en su Conjunto Histórico y catalogadas como Bien de Interés Cultural, al igual que algunas edificaciones en Ceuta. En Manila (Filipinas), el First United Building, conocido también como Pérez-Samanillo Building, es otro ejemplo de este movimiento, impulsado por un empresario afincado en Barcelona que también construyó la residencia que hoy alberga el Real Círculo Ecuestre.
En la capital catalana, numerosos edificios representan este estilo, aunque en ocasiones pasan desapercibidos. Entre ellos se encuentran la fábrica Cal'Illa en Poblenou, Can Damians (antiguos Almacenes El Siglo) en la calle Pelayo, la Casa Ferran Guardiola (o Casa China) en la intersección de Consell de Cent y Muntaner, la Casa Florència Elías en la calle Concòrdia, el Casal Sant Jordi en la calle Caspe, la Clínica Barraquer, las cocheras de la Compañía General de Autobuses de Poblenou, y la Fuente Mágica de Montjuïc. Además, municipios cercanos como L'Hospitalet de Llobregat, Manresa, Tarragona, Lérida y Sant Feliu de Llobregat también cuentan con ejemplos notables de este estilo.
Entre los edificios más representativos en Barcelona destacan la Casa Marià Pidelaserra y el Edificio Fábregas, ambos vinculados al periodo de la II República y reconocidos como Bien Cultural de Interés Local.
La Casa Marià Pidelaserra, ubicada en la calle Balmes 178-180, fue proyectada por el arquitecto Ramon Puig Gairalt entre 1929 y 1932. Encargada por el pintor impresionista Marià Pidelaserra Brias, la construcción fue posible gracias a la prosperidad del negocio familiar de tintes, gestionado por su hermano. Consta de una planta baja comercial, entresuelo, cinco pisos, un ático y un sobreático, coronados por una torre en la esquina. Su diseño destaca por la superposición de volúmenes y formas geométricas, especialmente en el chaflán, siguiendo principios del movimiento moderno en iluminación y composición, con influencias del futurismo de Marinetti.
Por otro lado, el Edificio Fábregas, en la calle Jonqueras 2-4, es considerado el primer rascacielos de Barcelona. Diseñado por el arquitecto madrileño Luis Gutiérrez Soto, uno de los principales exponentes del racionalismo, el edificio tiene 15 plantas y una función mixta: oficinas en las primeras cinco y viviendas en las superiores. Su construcción comenzó en 1936, pero fue interrumpida por la Guerra Civil y finalizada en 1944, ya en el contexto de la posguerra. En su momento, representó un hito arquitectónico y albergó espacios emblemáticos como el Cine Atlanta y el Consulado Británico.
Estos edificios, junto con otros ejemplos en la ciudad, consolidan la huella del Art Decó en Barcelona, un estilo que, aunque menos reconocido que en otras partes del mundo, sigue dejando una impronta significativa en su paisaje urbano.