El líder de Vox, Ignacio Garriga, frente al edificio okupado y que corre riesgo de derrumbe
Barcelona
Los destrozos de unos okupas en un edificio de Gavà (Barcelona) amenazan con el derrumbe de todo el bloque
Así lo ha denunciado el líder de Vox, Ignacio Garriga, quien lamenta la inacción de las administraciones
Según los últimos datos facilitados por los Mossos de Esquadra, las ocupaciones ilegales en Gavà (Barcelona) alcanzaron en 2024 su cifra más baja en una década, con solo 9 casos consumados de un total de 53 intentos. Pero los vecinos de este municipio se quejan de algunas de estas ocupaciones delincuenciales y que se han convertido en un auténtico quebradero de cabeza por los problemas de convivencia que generan y también de inseguridad, y en diferentes vertientes.
Es el caso de una vivienda okupada en la calle Sarrià de Gavà. Según explican los vecinos, son tales los destrozos que están provocando los okupas, que hay amenaza de que se pueda derrumbar el edificio porque la «estructura está dañada». Según ha explicado el líder de Vox en Cataluña, Ignacio Garriga, es «intolerable» que se mantenga una situación así, cuando hay «riesgo vital para los vecinos».
Garriga ha precisado que un constructor les ha trasladado que el edificio, que conecta con una obra que se está llevando a cabo en la calle de atrás, «se puede venir abajo» si el Ayuntamiento de Gavà o la Generalitat no hacen nada «para sacar a los delincuentes que están en los bajos de ese local». Y es que los okupas no permiten que nadie pueda entrar.
Los okupas son, según Garriga, inmigrantes ilegales, la mayoría procedentes de Marruecos. Pero los responsables de Vox en la localidad, como Marc Cívico, denuncian que ya no es solo el problema de la ocupación ilegal, sino lo que acarrea los «trapicheos y el acoso a las mujeres».
En este sentido, Garriga lamenta el incremento de las okupaciones, la delincuencia y las consecuencias de la inmigración ilegal desbordada promovida por el PP y por el PSOE por «sus regularizaciones masivas». Y ha asegurado que durante su visita a Gavà ha conocido un «testimonio desgarrador que contradice la gran mentira del presidente de la Generalitat de qui la fa la paga (quien lo hace, lo paga). Es falso. Aquí hay okupas y no pasa nada. Hay ladrones y no pasa nada».
De hecho, ha explicado que a solo dos calles de la vivienda okupada hay una tienda que sufre «más de dos atracos semanales». Pero esta es la realidad delincuencial, ha asegurado, que «está condenado a muchos autónomos, familias y trabajadores que están absolutamente desesperados». ¿Hasta cuándo tienen que aguantar los vecinos esta situación? Se ha preguntado Garriga.
Para el líder de VOX, «es muy indicativo que las cárceles de Cataluña y del resto de regiones de España estén repletas de extranjeros; que los servicios sociales estén saturados porque hoy se da prioridad a quien acaba de llegar». «Lo que no podemos tolerar es que llegue más inmigración ilegal y masiva a nuestro territorio nacional, porque sabemos cómo acaba: subidos a un patinete, atracando a ancianas y robando en los comercios».
La situación de Piera
Por cierto, hoy Ignacio Garriga estará en Piera. La formación ha exigido el cierre inmediato del centro de MENAs del municipio, «tras los graves sucesos de violencia protagonizados por los menores extranjeros que han sembrado el miedo y la inseguridad entre los vecinos del municipio», aseguran desde Vox.
Lo cierto es que el pasado fin de semana un grupo de personas atacó el centro de menores tutelados ‘Castell del Fang’. Fue la respuesta a unos altercados que se produjeron durante la semana en el centro del municipio y que, según el Ayuntamiento, fueron protagonizados por grupos de jóvenes, pero que en ningún caso se produjo ningún «incidente grave ni violento». Y, en concreto, el pasado miércoles, tras una discusión, según fuentes municipales, , un joven mayor de edad tutelado por la Generalitat de Cataluña fue agredido y tuvo que ser trasladado en ambulancia a un centro sanitario para recibir atención médica.
Sin embargo, el portavoz de Vox en Piera, Xavi Rodríguez, habla de agresiones con armas blancas, huidas en grupo con palos y cuchillos, e incluso ataques que podrían haber acabado en tragedia. «Si el joven de Piera no hubiera conseguido repeler el ataque del miércoles, hoy estaríamos lamentando un desenlace mucho más grave», ha explicado.