Fachada del edificio histórico de la Universidad de Barcelona (UB)

Fachada del edificio histórico de la Universidad de Barcelona (UB)Wikimedia

Barcelona

La Universidad de Barcelona investiga a un catedrático «gurú» por acosar sexualmente a sus alumnas

La UB suspende de manera cautelar a José Ramón Flecha tras las acusaciones de «intolerables» conductas de acoso sexual a varias pupilas

La Universidad de Barcelona (UB) ha suspendido, de manera cautelar, al catedrático emérito de sociología José Ramón Flecha, de 73 años, por el presunto acoso sexual a 14 universitarias. Según un comunicado enviado por la UB, al menos 11 de estos casos «describen conductas de índole sexual, vejatorias e intimidatorias que no sólo son intolerables y contrarias al Código Ético de la Universidad, sino que, de confirmarse, podrían ser delictivas».

Asimismo, la institución ha decidido activar una investigación interna, «uno de los procedimientos previstos que permite actuar con las máximas garantías de defensa de los derechos de las partes implicadas, confidencialidad y protección a las víctimas», dicen. También se designará una comisión de expertos, encargados de la investigación, y que estará integrada por tres especialistas con formación específica en violencia de género y acoso institucional.

La carta de las 14 denunciantes remitida al rector de la UB, Joan Guardia, describe una serie de conductas presuntamente impropias atribuidas a Flecha. Las denuncias detallan relaciones sexuales entre el catedrático y becarias, doctorandas, alumnas o investigadoras subordinadas, en un contexto de evidente desigualdad jerárquica. En algunos casos, bajo lo que describen como «coerción sexual, abuso de poder, acoso sexual, violencia psicológica y explotación laboral».

Las abogadas de las denunciantes hablan de un «patrón prolongado de coerción sexual y subordinación jerárquica encubierta bajo vínculos académicos». Los testimonios recogen episodios que se remontan a las últimas tres décadas, con escenas que incluyen tutorías en bares o en domicilios, contactos íntimos precoces tras situaciones de confianza académica y exigencias ligadas a su apariencia o tareas domésticas.

Las presuntas víctimas expresan que Flecha aprovechaba su posición para impulsar la carrera académica de las mujeres, con doctorados, congresos o proyectos, creando así una dinámica en la que se vinculaban favores profesionales con la tensión sexual.

Por su parte, Flecha ha declarado que las acusaciones «son totalmente falsas y una perversa fabulación basada en el anonimato. Ni yo, ni la UB ha recibido ninguna denuncia». En la red X ha comentado que «siempre que he apoyado a víctimas que me lo han pedido, quienes las agreden me han amenazado con diferentes palabras pero con el mismo contenido: que si las apoyaba me destruirían inventándose todo lo que fuera instrumentalmente eficaz para hacerlo».

«Gurú» de una «secta»

Flecha era profesor de las facultades de Educación y Sociología en la UB. En 1991 fundó el Centro de Investigación en Teorías y Prácticas Superadoras de Desigualdades (CREA). Desde este, desarrolló e impulsó el proyecto de Comunidades de Aprendizaje, basadas en la teoría del aprendizaje dialógico. CREA, no obstante, ha sido objeto de críticas que señalan que funcionaba como una suerte de secta académica.

No es la primera vez que Flecha es acusado de alguna cosa presuntamente contraria al código ético de la UB. En 2004, diversos foros de internet señalaron anónimamente a Flecha como beneficiario de un harem de alumnas, así como de actuar como gurú en CREA.

Ese mismo año recibe una primera querella de exmiembros del grupo por difamación pública como reprimenda por haber abandonado lo que consideraban una secta. Tanto la Audiencia Provincial de Barcelona, en 2005, como el Tribunal Supremo, en 2009, condenaron a CREA.

No acabó aquí la cosa. Ese mismo 2004, varios exmiembros de CREA presentaron una denuncia interna a la UB por organización de un grupo coercitivo en el que se rendía culto a la personalidad de Flecha, se controlaba la sexualidad y las relaciones personales de sus participantes.

En esta organización se daba una estructura piramidal multinivel que permitía a Flecha captar y acceder sexualmente a alumnas, así como protegerse de las acusaciones por mujeres jóvenes situadas en los planos inferiores de esa estructura. La investigación de la universidad supuso que se destituyera a Flecha de la dirección del grupo de investigación.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas