Vista aérea del monumento dedicado a Cristóbal Colón en Barcelona
Barcelona
El alcalde de Barcelona retira banderas de España pero mantiene las 'esteladas' del monumento a Colón
Vox denuncia la inacción municipal por no retirar las banderas independentistas colocadas en el conjunto escultórico
Una de las paradas de la manifestación independentista convocada el 11 de septiembre con motivo de la Diada de Cataluña fue el monumento dedicado a Cristóbal Colón que hay al final de la Rambla, en Barcelona. Hace mes y medio de aquello, pero todavía se percibe la huella de la concentración, ya que varias de las esculturas que componen el monumento siguen ‘decoradas’ con banderas esteladas separatistas.
Así lo denunciaba esta semana el líder del grupo municipal de Vox en Barcelona, Gonzalo de Oro, criticando la pasividad del gobierno del socialista Jaume Collboni ante lo que considera una «utilización partidista del espacio público», algo que «vulnera la neutralidad institucional».
Desde Vox se solicitó formalmente la retirada de las banderas el pasado 19 de septiembre, pero –42 días después– siguen allí. «Es intolerable que el Ayuntamiento mantenga símbolos separatistas en un monumento que es patrimonio de todos los barceloneses», lamenta de Oro, exigiendo al Ayuntamiento la «inmediata retirada de cualquier símbolo ideológico de los espacios públicos».
«La inacción del gobierno municipal demuestra una clara connivencia con el separatismo», añade el concejal conservador, instando a Collboni a «garantizar la neutralidad de las instituciones en lugar de mirar hacia otro lado» ante lo que considera «propaganda separatista que contamina nuestros monumentos».
Doble moral
La pasividad del gobierno municipal en este caso contrasta con la celeridad con la que se actuó en un caso parecido, aunque de distinto signo político. En la manifestación convocada con motivo del 12 de octubre, día de la Hispanidad y Fiesta Nacional de España, las farolas del Paseo de Gracia de Barcelona se decoró con banderas rojigualdas.
Al día siguiente de la concentración, desde Junts se denunció la presencia «ilegal» de las banderas y se exigió su retirada por vulnerar la Ordenanza Municipal sobre el Uso del Paisaje Urbano. En este caso, no obstante, no hubo pasividad, y dos días después varias publicaciones en X dejaban constancia de que las banderas se estaban retirando. El 17 de octubre, cuatro días después, no quedaba rastro de ellas.