La regidora de Vox en Granollers, Cristina Tarrés, y el diputado en el Parlament Javier Ramírez
Cataluña
El gobierno del PSC en Granollers (Barcelona) destina 200.000 euros para contratar inmigrantes ilegales
Vox critica la medida porque «abre la puerta de manera deliberada a la inmigración ilegal»
El Ayuntamiento de Granollers (Barcelona) aprobó este lunes los presupuestos municipales, en un pleno extraordinario. Una de las partidas contempla destinar 200.000 euros para un programa que ha de facilitar la contratación de personas en situación administrativa irregular. Según el gobierno municipal –liderado por la socialista Alba Barnusell–, el propósito final no es la contratación ilegal, sino la integración y la regularización de residentes.
El consistorio defiende que el importe de 200.000 euros no se destina a cubrir puestos de trabajo permanentes en el Ayuntamiento ni a ignorar la ley de extranjería, sino que es una herramienta municipal diseñada para facilitar que personas que ya viven y conviven en el municipio, pero carecen de documentación, puedan obtener un permiso de residencia y trabajo por la vía del arraigo social.
El Ayuntamiento de Granollers, al inyectar estos 200.000 euros, actúa como un facilitador clave. Estos fondos se usan para financiar contratos de duración limitada, generalmente de 12 meses y a tiempo parcial o completo, los cuales son la prueba documental imprescindible que la persona necesita presentar ante la Subdelegación del Gobierno para tramitar su residencia y permiso de trabajo.
Críticas de Vox
La medida ha sido muy criticada por partidos como Vox. El diputado en el Parlament Javier Ramírez –que acudió al pleno para apoyar a la única regidora de la formación en Granollers, Cristina Tarrés– criticó lo que considera «un portazo del gobierno de la Generalidad a los catalanes, otro portazo más del gobierno de Illa a los trabajadores catalanes», a la vez que «abren de manera deliberada la puerta a la inmigración ilegal».
La partida presupuestaria en cuestión
En declaraciones a la prensa, Ramírez consideró «indigno» el programa, que depende de la línea ACOL del Programa Trabajo y Formación del Servicio Público de Empleo de Cataluña (SOC). «Rechazamos de manera contundente esa línea ACOL, porque lo que supone es un efecto llamada», insistió, que «atenta contra nuestra seguridad, nuestra economía y, como se está viendo hoy en Granollers, contra el trabajo».
Ramírez lamentó que «uno de cada cuatro jóvenes no tienen empleo en Cataluña», y que en Granollers hay 3.000 personas en paro. «Nosotros somos muy claros: al ilegal no se le extiende la manta, no se le extiende la alfombra, se le repatria, se le deporta». Por su parte, la regidora Tarrés justificó en este rechazo su voto en contra del presupuesto municipal para este ejercicio 2026. «Anunciamos que queremos que ese dinero se destine de manera directa a crear empleo en Cataluña».