Trabajadores realizando obras en las Ramblas de Barcelona.
Cataluña
Adiós a las terrazas de las Ramblas: el motivo por el que Barcelona suspende las licencias desde esta semana
Ya se ha entrado en la tercera fase de las obras de remodelación de esta emblemática vía
Los bares y restaurantes de Las Ramblas de Barcelona se han quedado sin terrazas desde este lunes, una vez ha entrado en vigor la suspensión de las licencias, coincidiendo con el inicio de la tercera fase de las obras de remodelación del emblemático paseo barcelonés. La medida afecta a los establecimientos del tramo central y se mantendrá mientras se ejecuten los trabajos previstos en esta etapa del proyecto.
La retirada de mesas y sillas responde a la necesidad de liberar espacio para avanzar en las obras de urbanización, que incluyen la renovación del pavimento, de las infraestructuras y del mobiliario urbano. El Ayuntamiento de Barcelona defiende que esta fase es clave para culminar la transformación de Las Ramblas y ampliar el espacio destinado a los peatones.
Sin embargo, la suspensión de las terrazas supone un nuevo golpe para el sector de la restauración en una zona que lleva meses afectada por las obras. Para muchos establecimientos, la terraza representa una parte significativa de su facturación, especialmente en un entorno con una elevada afluencia de visitantes durante todo el año.
Las peticiones de los restauradores
El Gremio de Restauradores de Barcelona ha reclamado al consistorio mayor claridad y concreción sobre la ordenación definitiva de las terrazas una vez finalicen las obras. La entidad pide conocer con exactitud cuántas mesas y sillas podrán instalarse en el futuro y cómo se distribuirán, ya que, por el momento, no se han concretado cifras finales.
Desde el gremio también se solicita que el impacto de la reforma se minimice al máximo y que se estudie la situación de cada establecimiento de forma individual, con el objetivo de preservar la viabilidad económica de los negocios. Asimismo, reclaman que el nuevo diseño permita compatibilizar el aumento del espacio peatonal con la actividad de la restauración, tradicionalmente vinculada a la vida del paseo.
La patronal insiste en que no se opone a la reforma de Las Ramblas, pero advierte de que la pérdida de terrazas y la reducción de mesas pueden tener consecuencias económicas relevantes si no se ofrece una alternativa clara y estable a los negocios afectados.
Una reforma de largo recorrido
Las obras de remodelación de Las Ramblas comenzaron en 2024 y se desarrollan por fases. El proyecto municipal pretende redefinir uno de los principales ejes urbanos de Barcelona, priorizando el uso ciudadano y la ordenación del espacio público. Mientras tanto, comerciantes y restauradores afrontan un periodo de incertidumbre marcado por las restricciones y la pérdida de actividad derivadas de las obras.
Con la tercera fase ya en marcha y las terrazas retiradas, el sector espera ahora que el Ayuntamiento concrete el modelo definitivo que regirá una vez finalizada la reforma de uno de los paseos más emblemáticos de la ciudad.