Los vendedores «okupas» en el puesto del mercado de Collblanc, en Hospitalet de Llobregat
Cataluñpa
El Mercado de Collblanc, en Hospitalet de Llobregat, denuncia okupación ilegal de paradas
La líder del PP en Hospitalet, Sonia Esplugas, asegura que el alcalde, el socialista David Quirós, podría estar prevaricando al permitir un «top manta» de pescado en un mercado municipal
Una pareja está vendiendo pescado en una parada del mercado municipal de Collblanc, en Hospitalet de Llobregat (Barcelona). Es una escena habitual en este tipo de establecimientos, desde luego. El problema, según denuncian otros paradistas y el Partido Popular, es que los que están detrás del mostrador son okupas de esa parada. El Ayuntamiento es actualmente el propietario legal, pero, aun así, la actividad continúa y, por ahora, nadie puede impedirlo.
El motivo es estrictamente jurídico. Aunque el consistorio posee el puesto, la normativa impide ejecutar un desalojo mientras exista un procedimiento judicial abierto. Y ese proceso, que gira en torno a la validez de un traspaso de licencia, no tiene previsión de resolverse hasta 2027.
En cualquier caso, los comerciantes denuncian una situación que consideran de competencia desleal. ¿Por qué? Porque estos vendedores no pagarían impuestos, tasas ni cotizaciones a la Seguridad Social, algo que perjudica directamente a quienes sí cumplen con todas las obligaciones administrativas y fiscales.
El origen del conflicto
Según los representantes del mercado, una de las paradas habría quedado vacante tras la renuncia de la anterior concesionaria y, al no haberse licitado de nuevo, habría sido ocupada por personas sin autorización administrativa. «Hay gente que no es titular de parada y está vendiendo. No pagan impuestos, no pagan Seguridad Social, no pagan nada», denuncian desde la asociación. «Lo hemos comunicado al Ayuntamiento muchas veces. Nos han ido dando largas y ya llevamos casi un año igual».
El malestar se ha ido acumulando hasta el punto de que algunos comerciantes aseguran sentirse obligados a hacer públicas sus denuncias. «Al final hemos tenido que recurrir a los medios porque no se nos hacía caso», explican.
El deterioro del edificio es otro de los grandes focos de preocupación. Los paradistas aseguran que las filtraciones son constantes y recuerdan casos recientes de desprendimientos en otros mercados del entorno.
«El problema es que la estructura es municipal y nosotros no podemos tocarla», explica el secretario de la asociación. «Nosotros mantenemos el interior, pero el continente depende del Ayuntamiento. Incluso hemos propuesto pagar reparaciones nosotros, pero no nos dejan».
Mientras tanto, los comerciantes aseguran que han invertido dinero propio en mejorar instalaciones. Solo en una obra interior reciente, explican, los paradistas asumieron un coste cercano a los 40.000 euros para modernizar espacios.
La situación coincide con la promesa municipal de un proyecto de reforma integral del mercado. Según explican los comerciantes, el plan se presentó en dos fases, con una primera inversión para estudios técnicos y una reforma global valorada en torno a seis millones de euros. Sin embargo, aseguran que no han recibido información actualizada ni calendario de ejecución. «Nos dijeron que habría licitación en diciembre, pero no sabemos nada. No sabemos si hay proyecto, si hay empresa, no sabemos nada», lamentan.
El PP pide explicaciones
El conflicto ha dado el salto al debate político municipal. El Partido Popular ha denunciado públicamente la situación y ha dado un plazo de cinco días hábiles al gobierno municipal para actuar. Si no hay respuesta, ha anunciado acciones legales y una posible denuncia ante la Fiscalía.
La portavoz popular en el Ayuntamiento de Hospitalet, Sonia Esplugas, considera que el gobierno municipal podría estar incurriendo en irregularidades si permite la venta de alimentos en paradas sin titular. No solo eso, porque Esplugas habla de un posible delito de prevaricación: «Es inadmisible que se esté permitiendo un ‘top manta’ de pescado en uno de los principales mercados municipales», ha afirmado.
Esplugas también sostiene que la situación podría implicar irregularidades fiscales, de Seguridad Social e incluso riesgos sanitarios. Además, acusa al gobierno municipal de «dejación de funciones» y asegura que los paradistas llevan más de un año alertando del problema sin recibir respuesta.
El PP también ha solicitado acceso a los expedientes municipales relacionados con estas posibles ocupaciones para conocer qué actuaciones se han llevado a cabo.
Más allá del enfrentamiento político, en el mercado el sentimiento dominante es el desgaste. Los comerciantes hablan de hartazgo, de años esperando mejoras estructurales y de la sensación de competir en condiciones desiguales. «Lo único que pedimos es apoyo», resume uno de los representantes. «Aquí hay muchos profesionales y queremos que el mercado funcione. Pero así es muy difícil», lamentan los paradistas.