El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, con la ministra de Vivienda, en una imagen de archivo

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, con la ministra de Vivienda, en una imagen de archivoEuropa Press

Vivienda

El alquiler no para de subir en Barcelona pese a que en 5 años se han cerrado el 40 % de los pisos turísticos

Solo el 1,2 % del total del parque inmobiliario de Cataluña se dedica a la actividad turística

Todas las administraciones con algo que decir en Barcelona, tanto la central –el Gobierno–, la autonómica –la Generalitat– y la local –el Ayuntamiento– han decidido que la mejor forma de librar la batalla para frenar el aumento de precios inmobiliarios es mediante la regulación y la imposición de normas de protección de los «vulnerables», así como la declaración de «zonas tensionadas» donde se limita el precio, la prohibición del alquiler por habitaciones y la eliminación de pisos turísticos.

Como todas las demás, esta última medida –la de prohibir los pisos turísticos, que en 2030 desaparecerán de Barcelona en su totalidad– tiene un marcado carácter ideológico, basado en la idea de la izquierda de que la intervención y la limitación del mercado resolverán los problemas inmobiliarios.

La realidad es que, si bien se están eliminando pisos turísticos en Barcelona –porque los inversores se van a otros lugares–, el precio no solo no está bajando si no que sigue subiendo. Empeoran así las posibilidades de cualquier persona de alquilar y comprar, dado que la sobrerregulación ha creado un cóctel de poca oferta y precios elevados.

En 2025 cerraron en Barcelona 6.000 pisos turísticos, el 11,3% del total. Si ampliamos un poco el foco, en lo que va de década Barcelona ha perdido 10.300 viviendas turísticas.

Teoría y práctica

Vista esta contracción de la oferta turística, si fuera cierta la idea socialista de que la eliminación de estas viviendas incrementará la oferta de alquiler y venta, y en consecuencia bajar los precios, hoy en Barcelona los precios deberían ser ostensiblemente más bajos que en 2020.

Sin embargo, la realidad es que, según el portal especializado Idealista, la provincia de Barcelona es el lugar de España donde es preciso un mayor porcentaje de renta para alquilar o comprar un inmueble. En concreto, un 46 %, ocho puntos por encima de la media española.

Carteles de alquiler en un edificio de Barcelona

Carteles de alquiler en un edificio de BarcelonaEFE

Según datos del INE, Cataluña cuenta hoy en día con 49.615 pisos turísticos, lo que representa solamente el 1,2% del parque inmobiliario. Este bajo porcentaje es la demostración de que la prohibición de la actividad turística no resuelve el problema de la vivienda, pero sí genera un incremento de los precios en hoteles y campings, al reducirse la oferta de alojamiento. En definitiva, lejos de resolverse un problema, se crea otro mediante la intervención del mercado.

La provincia de Gerona, con 17.754 pisos turísticos, va por delante de Barcelona, con 15.741. La cifra está muy por detrás de los 48.261 de Málaga o los 29.697 de Alicante. Los datos de apartamentos turísticos en Barcelona son equivalentes a los de Cádiz, donde hay 14.751, y a los de Madrid, donde hay registrados 15.309.

En el conjunto de España, la oferta de pisos turísticos alcanza los 329.764, pero desde 2024 han cerrado 46.700. Donde más cierres se han producido es en la Región de Murcia, donde se ha perdido un tercio de esta tipología de alojamiento.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas