La terraza del Bar Kibo Brunch, acordonada por la policía
Sucesos
El tiroteo a plena luz del día en Barcelona, nuevo capítulo de la sangrienta guerra entre clanes serbios
La víctima es miembro de los Skaljari, y ya había sido objetivo de atentados contra su vida en otras ocasiones
Faltaban pocos minutos para las cuatro de la tarde. Un hombre de 44 años, serbio, disfrutaba este martes del sol primaveral de Barcelona en la terraza del Kibo, un bar de brunch situado en la zona de Diagonal Mar. Almorzaba acompañado de su mujer y su hijo: una velada tranquila hasta que al menos dos hombres vestidos de negro aparecieron de repente y abrieron fuego contra él.
Los dos sicarios se acercaron por la espalda a la mesa en la que estaba sentado su objetivo y le descerrajaron al menos cuatro tiros, a bocajarro, con la intención de matarlo. El hombre quedó tirado en el suelo, entre casquillos de bala, y los pistoleros, convencidos de haber realizado su tarea, huyeron rápidamente entre el caos. En estos momentos siguen desaparecidos.
Según recoge La Vanguardia, uno de los disparos hirió accidentalmente a un transeúnte que pasaba por allí –una herida leve, sin consecuencias–, y una mujer que tenía nociones de primeros auxilios atendió a la víctima antes de que llegara la policía. Los Mossos d’Esquadra, la Guardia Urbana y los servicios de emergencias no tardaron en aparecer, y en llevarse a la víctima al Hospital del Mar.
Allí sigue hospitalizado en estos momentos, en estado crítico. Fuentes hospitalarias recogidas por EFE señalaban que el hombre ha sido estabilizado, aunque su pronóstico es reservado. No se descarta que fallezca a consecuencia de sus graves heridas.
Guerra entre clanes
La División de Investigación Criminal de la región de Barcelona de los Mossos d’Esquadra está trabajando para aclarar lo ocurrido. La principal hipótesis que manejan es que se trate de un nuevo episodio de la sangrienta batalla que llevan librando desde hace años dos clanes criminales de Montenegro, los Skaljari y los Kavački, un conflicto que ya ha dejado varios muertos en Barcelona.
Por el momento, la víctima ha sido identificada: se trata de Krsto Vujic, un miembro de los Skaljari en busca y captura por el Tribunal Superior de Podgorica por los delitos de narcotráfico y pertenencia a una organización criminal, y que estaba implicado en varios procesos judiciales abiertos. Según medios montenegrinos, es conocido por el sobrenombre de «Terminator».
Los agentes inspeccionan la escena del tiroteo
Según recoge El Periódico, Vujic está acusado de participar en el asesinato del hermano de un alto dirigente de los Kavački en febrero de 2020. Desde hace unas semanas se está celebrando en Serbia el juicio por este crimen, con Vujic siendo juzgado en ausencia junto a otros altos mandos de su organización que también están huidos.
Vujic ya había sido el objetivo de tres intentos de asesinato, según recoge Crónica Global: en 2016 fue herido por la explosión de una bomba colocada bajo su coche, en 2017 fue tiroteado desde una moto en plena calle y en 2018 fue víctima de un tercer ataque. El delincuente serbio llegó a figurar en una orden de detención internacional, y las autoridades llegaron a detener en Suiza a una persona por error, confundiéndose con él.
La guerra abierta entre los Kavački y los Skaljari se remonta a 2014, según explicaba la Policía Nacional en un comunicado en octubre de 2024, cuando detuvieron en Barcelona al lugarteniente de los Kavački. El detonante de las hostilidades entre ambos grupos fue, señalan, la incautación de un cargamento de cocaína en el Puerto de Valencia: sus ajustes de cuentas se han cobrado desde entonces más de 60 muertos.
El de esta semana es el último episodio de esta larga y cruenta guerra entre mafiosos. En julio del año pasado, un miembro de los Kavački que había participado en el asesinato de varios rivales en Grecia fue tiroteado por la espalda en pleno Eixample de Barcelona.Unas semanas después, un delincuente en tercer grado penitenciario de una banda bajo el control de los Skaljari fue tiroteado –aunque sobrevivió–, y en diciembre otro miembro de este clan fue asesinado en Castelldefels.