El Balance de Criminalidad hasta el tercer trimestre de 2023 refleja que se mantiene el incremento de violaciones

El Balance de Criminalidad hasta el tercer trimestre de 2023 refleja que se mantiene el incremento de violacionesEuropa Press

Sucesos

Guardias urbanos de Barcelona reconocen que hay «zonas de confort criminal» en la ciudad

La principal organización sindical de la Guardia Urbana alerta de un aumento de la violencia y de áreas donde los delincuentes actúan con sensación de impunidad, según una entrevista emitida en el canal municipal Betevé

El secretario general del sindicato SIP-Fepol de la Guardia Urbana de Barcelona, Daniel Bernalte, advirtió este lunes en una entrevista en el programa informativo ‘bàsics’, del canal municipal betevé, de la existencia de lo que define como «zonas de confort criminal» en la ciudad condal, espacios donde determinados delincuentes se sienten seguros para operar y repetir delitos.

Según explicó, en las últimas semanas se han acumulado tiroteos, apuñalamientos y episodios violentos que, por su frecuencia, dejan de ser hechos aislados y apuntan a una tendencia preocupante en materia de seguridad ciudadana.

Bernalte describió estas «zonas de confort criminal» como puntos concretos del mapa urbano en los que el delincuente «domina el territorio» y percibe que la respuesta del sistema es débil o tardía, lo que refuerza su sensación de impunidad.

En ese contexto, advirtió de que muchos vecinos evitan incluso llamar a la policía por miedo a represalias, un clima de temor que rompe la colaboración ciudadana y deja a los barrios más expuestos a la delincuencia.

El responsable sindical señaló que el problema no se limita a pequeños hurtos, sino que está ligado a la multirreincidencia y a estructuras de crimen organizado, con disputas por el control de drogas o de zonas de influencia. A su juicio, cuando un delincuente puede actuar una y otra vez sin consecuencias rápidas y efectivas, se genera un «efecto llamada» que anima a otros a seguir el mismo camino al percibir que el riesgo real de castigo es muy bajo.

En la entrevista, Bernalte se refirió también al llamado «efecto Lucifer», una dinámica por la cual la falta de respuesta institucional consolidaría la presencia de delincuentes en determinados entornos urbanos.

Cuando no hay una reacción legal y judicial proporcionada, insistió, estos espacios acaban convirtiéndose en auténticas «zonas de confort delincuencial» donde la violencia se normaliza y la convivencia se deteriora de forma acelerada.

El sindicato sitúa el foco especialmente en distritos como Ciutat Vella y el Eixample, donde los agentes detectan un mayor riesgo de consolidación de estas áreas de impunidad y donde los vecinos y comerciantes soportan el impacto directo de la inseguridad. Bernalte reclamó que desde las instituciones se reconozca abiertamente que existe un problema de seguridad en Barcelona y en Cataluña, y lamentó que, a día de hoy, ese diagnóstico no se asuma con la claridad necesaria para impulsar medidas contundentes.

Desde SIP-Fepol se insiste en que combatir estas «zonas de confort criminal» requiere más presencia policial en la calle, un refuerzo de efectivos y una aplicación más estricta de la ley frente a la multirreincidencia. El sindicato subraya que, si los detenidos regresan rápidamente a la calle y continúan delinquiendo, el mensaje que se traslada es que «sale a cuenta» quebrantar la ley, debilitando la autoridad de los agentes y la confianza de la ciudadanía.

La advertencia lanzada por el sindicato de la Guardia Urbana, en una entrevista en ‘bàsics’ de betevé, vuelve a situar la seguridad y la lucha contra la impunidad en el centro del debate sobre el modelo de ciudad que se está construyendo en Barcelona.

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