La propuesta del PP para homenajear a Juan Antonio Samaranch
Cataluña
El PP reclama que Barcelona dedique una calle a Samaranch, impulsor de las Olimpiadas del 92
Daniel Sirera reivindica el legado del impulsor de los Juegos de Barcelona 92 y defiende que la ciudad tiene una «deuda de gratitud» con quien contribuyó a su proyección internacional
Treinta y cuatro años después de los Juegos Olímpicos de 1992, Barcelona sigue debatiendo cómo reconoce a algunas de las personalidades que han contribuido a proyectar la ciudad al mundo. El último en reabrir este debate ha sido el líder del PP en el Ayuntamiento, Daniel Sirera, que propone que la actual avenida del Estadio, en Montjuïc, pase a llamarse avenida Joan Antoni Samaranch.
La iniciativa coincide con el homenaje institucional que Barcelona ha rendido este martes al expresidente del Comité Olímpico Internacional, con la presencia del rey Felipe VI, pero va un paso más allá del reconocimiento puntual. Lo que plantea es incorporar de forma permanente el nombre de Samaranch al callejero de la ciudad.
Para Sirera, Barcelona mantiene una «deuda de gratitud» con quien considera uno de los grandes impulsores de la candidatura olímpica de Barcelona 92. «Su liderazgo y su influencia fueron determinantes para que la ciudad pudiera hacer realidad el sueño olímpico y protagonizar una de las transformaciones urbanas, sociales y económicas más importantes de su historia», sostiene el dirigente popular.
La propuesta sitúa el foco en la avenida del Estadio, en pleno Anillo Olímpico de Montjuïc. No se trata de una ubicación cualquiera. La vía conecta algunos de los espacios más emblemáticos del legado olímpico y se encuentra junto al Estadio Olímpico y muy cerca del Museo Olímpico y del Deporte Joan Antoni Samaranch. Para el presidente del grupo municipal del PP, es el emplazamiento más adecuado para rendir homenaje a una figura «inseparable de la mejor Barcelona».
Sirera recuerda además que ya han transcurrido 34 años desde unos Juegos que marcaron «un antes y un después» para la ciudad y que este año se cumplen 16 años de la muerte de Samaranch. «Es el momento de reivindicar a quienes hicieron posible aquel éxito colectivo y de preservar su legado para las futuras generaciones», afirma.
Más allá de la figura del expresidente del COI, la iniciativa vuelve a poner sobre la mesa una cuestión recurrente: qué personalidades merecen formar parte del nomenclátor barcelonés. No son pocos los nombres de relevancia internacional vinculados a Barcelona que todavía no cuentan con una calle destacada en la ciudad.
Uno de los casos más citados es el de la soprano Montserrat Caballé. Considerada una de las voces más importantes de la lírica mundial y una de las artistas que más contribuyó a proyectar la imagen de Barcelona en el exterior, especialmente tras interpretar junto a Freddie Mercury la célebre canción Barcelona, la cantante sigue sin dar nombre a una calle o a un espacio de la capital catalana.
La comparación aparece de forma recurrente cada vez que se abre el debate sobre los reconocimientos públicos. También ahora, cuando la propuesta sobre Samaranch obliga a reflexionar sobre cómo la ciudad preserva la memoria de quienes han contribuido a construir su prestigio internacional.
El líder popular defiende que el reconocimiento trasciende la política y responde a una cuestión de memoria colectiva. «Joan Antoni Samaranch merece formar parte del callejero de Barcelona. Es una cuestión de justicia, de memoria y de reconocimiento a una figura inseparable de la Barcelona abierta al mundo, ambiciosa y capaz de alcanzar grandes metas», asegura.