El Papa León XIV durante el rezo del rosario en Montserrat

El Papa León XIV durante el rezo del rosario en MontserratAlberto Paredes / Europa Press

Viaje del Papa a España

El joven que prestó al Papa el rosario con el que rezó en Montserrat: «No iba a decirle que no»

La camándula de Sergi tiene ahora una historia única e irrepetible

El rezo del Santo Rosario en la Abadía de Montserrat fue, con permiso de la magnífica bendición de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, uno de los momentos más celebrados del paso del Papa León XIV por tierras catalanas. Fue el miércoles por la mañana: el Santo Padre llegó al monasterio enclavado en las alturas, corazón espiritual de Cataluña, y puso su pontificado a los pies de la Moreneta.

Antes, rezó el rosario con los monjes benedictinos y los miles de personas que subieron a la montaña para estar junto a él. Un detalle curioso, sin embargo, es que la camándula que empleó el Papa durante la oración –la sarta de cuentas que permite seguir con los dedos el ritmo de Avemarías y Padrenuestros– no era suya, sino que se la había prestado un joven a las puertas del monasterio.

Se trata de Sergi, un joven de la parroquia de Sant Fèlix de Terrassa, que acudió junto a su novia, María, a ver pasar al Papa a Montserrat. Según explica en declaraciones a EWTN, Sergi no tenían previsto ir al santuario ese día, pero un voluntario de las Misioneras de la Caridad les ofreció la posibilidad. Habían estado el día anterior en el Estadio Olímpico, y dudaron sobre si ir, pero finalmente repitieron.

Los tres –Sergi, María y el voluntario– consiguieron sitio cerca de la valla, y cuando pasó León XIV se paró un momento junto a ellos, ya que el joven había sacado su rosario, con la esperanza de que el Papa lo bendijese. «Yo quería que me lo bendijera y ya está, pero él me preguntó ‘¿es para mí?’ y no le voy a decir que no», decía a la cadena estadounidense.

Su sorpresa llegó al ver, minutos más tarde, que el Papa estaba rezando con el rosario de Sergi, un momento captado por las cámaras y retransmitido a todo el mundo. Al acabar la ceremonia, María tuvo la idea de recuperar el rosario. El Papa ya estaba subido al coche oficial, pero Sergi empezó a correr, pidiéndole a León XIV a gritos que se lo devolviera: «¡Santo Padre, el rosario! ¡Tíralo, tíralo!», exhortaba.

«En ese momento no lo pensaba, solo sabía que quería recuperar el rosario sabiendo que el Papa había rezado con él. Estaba demasiado eufórico por la emoción y la situación». La segunda sorpresa fue cuando el Papa atendió a su petición y lanzó por la ventana la camándula, que Sergi pudo recuperar: un rosario prestado al Papa que ahora tiene una historia única.

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