Una de las esteladas introducidas en la Sagrada Familia con intención de sabotear el acto
Cataluña
Los coristas expulsados de la Sagrada Familia exigen al arzobispado de Barcelona que les pida perdón
También reclaman una «disculpa formal» a la Junta Constructora, a los Mossos d'Esquadra y a la Generalitat
Los coristas expulsados de la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona el pasado miércoles ante la amenaza de sabotear con cánticos independentistas la celebración presidida por el Papa León XIV no quieren dar carpetazo a la polémica. Este lunes ha trascendido una carta, adelantada por RAC1, en la que al menos 220 de los 600 cantantes afectados exigen una «disculpa formal» por el modo en que fueron tratados.
La carta está dirigida a la Junta Constructora de la Sagrada Familia, al Arzobispado de Barcelona, a los Mossos d'Esquadra, a la Consejería de Interior de la Generalitat y a la Delegación del Gobierno en Cataluña, a quienes exigen que pidan perdón «por una actuación que nos privó de participar en una celebración para la cual habíamos sido convocados y que habíamos preparado durante meses».
En el texto se presenta una versión de los hechos según la cual los coristas participaron en la celebración «con espíritu de servicio, respeto institucional e ilusión». «Todos dedicamos tiempo, esfuerzo y preparación previa», insisten los firmantes, señalando que lo hacían con el convencimiento de estar participando en una celebración «que había de ser un ejemplo de convivencia, dignidad y respeto mutuo».
La carta obvia que el motivo de la expulsión fue la imposibilidad de asegurar que no se produjese un boicot al acto de bendición de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, y se limita a referirse a «unos hechos atribuidos a un número reducido de personas», que llevó a adoptar una «medida colectiva» que afectó «indiscriminadamente» a los 600 cantantes venidos de diversas partes de Cataluña para participar en el evento.
Dicen que fue «desproporcionado»
Los firmantes tildan la medida de «desproporcionada» y que no hubo «consideración» hacia los afectados. También critican que la presencia de policías incautando las esteladas introducidas sin permiso y a escondidas en la basílica, junto a instrucciones para cantar «i-inde-independencia» al acabar el acto, les impidió mantener la «concentración máxima».
Las instrucciones, en una de las partituras intervenidas
El documento concluye reclamando que se aclare qué autoridad tomó la decisión de evacuar a los cantantes para asegurar la correcta marcha del acto, y que se informe sobre la «proporcionalidad» de las medidas adoptadas. Y cierran asegurando que los cantantes actuaron «de buena fe, con dedicación desinteresada y con respeto».
Cabe señalar que, una vez en el exterior de la basílica, varios de los coristas empezaron a cantar Els segadors y el Cant de la senyera, así como a gritar «independencia» y a encararse con los agentes de los Mossos d’Esquadra, según relataba a El Debate una de las participantes.
En una entrevista concedida este fin de semana a La Vanguardia, el presidente de la Junta Constructora de la Sagrada Familia, Esteve Camps, defendía la decisión de evacuar a los coristas. «Estos señores sabían lo que tenían que cantar, se había pactado y estaban de acuerdo. Carecían de facultad para cambiar el repertorio», señala, añadiendo que la Sagrada Familia es una «iglesia», y que «nunca» han dejado entrar banderas a la basílica, con la excepción de una senyera el 11 de septiembre.