Manifestación a las puertas de las Teresianas, este lunes
Barcelona
Las familias del colegio de Barcelona diseñado por Gaudí rechazan el plan para convertirlo en un museo
Un tercio del recinto se museizará y se abrirá a visitas turísticas
Decenas de familias del Colegio de las Teresianas de Barcelona se han manifestado este lunes por la mañana contra el plan anunciado hace unos días de convertir una parte del recinto en un museo dedicado a Antonio Gaudí, quien proyectó el edificio entre 1888 y 1890, inspirándose en El castillo interior, de santa Teresa de Jesús.
El nuevo museo abriría sus puertas a partir de principios de 2028. El anuncio se produjo a finales de la semana pasada, tras recibir la autorización del Vaticano, y coincidiendo con la visita del Papa León XIV a Barcelona, la celebración del Año Gaudí y la conmemoración del 150º aniversario de la Compañía de Santa Teresa de Jesús.
El nuevo museo pretende poner el énfasis en la dimensión espiritual de Gaudí, así como su relación con los valores educativos y humanistas impulsados por el fundador de las Teresianas, san Enric d’Ossó. Desde 1969, el edificio está declarado como bien de interés cultural, pero estaba cerrado al paso de todo aquel no relacionado con la institución educativa, y en estos momentos es difícil ver desde dentro la propuesta de Gaudí.
«No somos un museo»
Muchas familias, no obstante, están en pie de guerra. «Somos una escuela, no un museo», rezaban algunas de las pancartas exhibidas este lunes, junto a otros mensajes como «educación versus especulación». Lamentan que no se les ha informado ni consultado previamente, y que la decisión de dejar entrar a turistas en el recinto escolar se ha llevado a cabo sin tenerlas en cuenta.
Tanto el PP como Vox han mostrado su preocupación por esta situación. Los populares han registrado una pregunta ante la Comisión de Derechos Sociales, Cultura y Deportes, inquiriendo sobre el «estado actual» del proyecto del futuro Museo Gaudí Teresianas, y qué «garantías» se exigirán para preservar «la seguridad, la privacidad y la actividad ordinaria de los alumnos» en caso de que se acabe llevando a cabo.
Desde Vox, por su parte, han registrado una batería de preguntas al plenario del distrito de Sarrià-Sant Gervasi con dudas similares, exigiendo aclaraciones inmediatas al Ayuntamiento y solicitando formalmente que se incluya de manera directa a los padres en la toma de decisiones. «Exponer a tantos niños y jóvenes a una masificación turística diaria dentro de su propio colegio puede traer una gran inseguridad y graves problemas de control en los accesos», insiste Carlos Oliva, concejal de Vox en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi.
Desde la formación critican la falta de «transparencia» y también alertan de que este proyecto puede reproducir en este barrio de la zona alta de Barcelona problemas ya conocidos en otros puntos turísticos de la ciudad, como los entornos del Park Güell o la Pedrera, «caracterizados por la masificación, el incivismo y la degradación del entorno vecinal».